El documento del Banco Santander establece que esa situación podría ocurrir si los precios internacionales de los combustibles se mantienen estables y si el tipo de cambio continúa con su comportamiento actual.
Durante esta semana Enap reportó que las gasolinas de 93 y 95 octanos bajaron $5,8. A su vez el kerosene, también lo hizo en $19,5 y el gas licuado a $8,2. Una situación que podría continuar descendiendo en las próximas ocho semanas, según estima el informe elaborado por el Banco Santander, consignó el diario de circulación nacional El Mercurio.
De acuerdo a la institución financiera prevé que eso podría ocurrir si los precios internacionales de los combustibles se mantienen en niveles estables y el tipo de cambio continúa con el comportamiento actual. «La sostenida caída del precio de los combustibles podría comenzar a tener efectos de segunda vuelta sobre otros ítems del IPC, a través de la contención de costos en los distintos sectores de transporte», se desprende del documento.
En septiembre y octubre el precio de las bencinas encontró su precio más alto en cuatro años, bordeando los $900 por litro a nivel nacional. A fines de octubre el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, dijo que en las semanas venideras comenzaría un descenso en los precios, debido a una mejora en el mercado internacional del crudo.







