El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Iquique condenó a Emiliano Alberto Uribe Clavel, Yorney Josué González Saltos, Reynaldo Alejandro Rodríguez Guerrero y Nelson Alfredo Guerrero Clavel a penas de 15 años y un día de presidio efectivo, en calidad de autores del delito consumado de robo con homicidio. Ilícito perpetrado en octubre del año pasado, en el sector de Los Verdes.
En fallo unánime (causa rol 525-2023), el tribunal –integrado por los magistrados Rodrigo Villar Bustamante (presidente), Raúl Castro Valderrama y Francisco Fuenzalida Jeldes (redactor)– condenó, además, al acusado Rodrigo Rojas Toro a la pena de 818 días de presidio, en calidad de autor del delito de hurto simple.
Una vez que el fallo quede ejecutoriado, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas de los sentenciados para determinar sus respectivas huellas genéticas e inclusión en el registro nacional de ADN de condenados.
El tribunal dio por acreditado, más allá de toda duda razonable, que alrededor de las 21 horas del 23 de octubre de 2022, Rodrigo Rojas, Reynaldo Rodríguez, Yorney González, Emiliano Uribe y Nelson Guerrero, se concertaron para sustraer huiro de propiedad de la víctima, quien lo mantenía en proceso de secado en un sector aledaño a su propiedad en Alto Los Verdes de la ciudad de Iquique. Los condenados se dirigieron al lugar en dos vehículos: Rodrigo Rojas en una camioneta Dodge, modelo Ram, y los acusados Yorney González, Nelson Guerrero, Emiliano Uribe y Reynaldo Rodríguez en una camioneta Porter doble cabina, conducida por el primero, en la que trasladarían el huiro.
Al llegar al lugar, Rodrigo Rojas se mantuvo a la entrada del camino en la Dodge Ram, prestando cobertura. El hijo de la víctima observó el paso por fuera de su casa de la camioneta en dirección al sector de secado. Una vez cargada, pasaron nuevamente cerca del domicilio de la víctima, oportunidad en la que su hijo se percató que llevaban en el pick up del vehículo alrededor de 500 kilos de huiro, avaluados en la suma de $450.000.
Para evitar la sustracción, la víctima tomó su camioneta Kia Bongo, les dio alcance, interceptó y se bajó, ubicándose en frente a la camioneta Porter. No obstante, el conductor, González Saltos, y sus acompañantes, continuaron la marcha y, con ánimo homicida, arrollaron a la víctima, provocándole la muerte en el lugar. Tras el atropello los acusados, incluido Rodrigo Rojas, huyeron.







