Desde hace muchos años es que investigadores e ingenieros vienen trabajando en la invención y desarrollo de tecnologías que permiten generar energía, aprovechando los recursos naturales renovables que nos entrega a diario nuestro planeta.
Casos concretos: el sol, el viento, el mar, la geotermia, debido a que son recursos que se renuevan a diario, como producto del comportamiento de la tierra y de la atmosfera de forma natural.
Todo esto en reemplazo al petróleo y el carbón, recursos prácticamente agotados en nuestro planeta, cuyo precio aumenta y considerando el alto daño que su quema provoca en el medio ambiente, así como también, los residuos que su empleo genera.
El mundo entero va camino hacia el empleo de las energías renovables.
Ya se pueden apreciar sus diversas aplicaciones en iluminación, en alimentación energética de viviendas e industrias, el uso para energizar maquinarias, para realizar diversos procesos y un largo etcétera.
Actualmente, absolutamente todo se puede energizar con energías renovables, en reemplazo de los sistemas tradicionales: principalmente el uso de generadores a combustible y la red de distribución.
En variadas columnas he manifestado que muy pronto ocurrirá el descuelgue, concepto empleado para señalar que, por motivos técnicos y de costos, los usuarios de energía tendrán la posibilidad de migrar hacia sistemas energéticos renovables no convencionales, descolgándose completamente de la red de distribución (postación).
Este concepto ya se tiene claro y está ampliamente internalizado en la sociedad y las organizaciones, quiénes, cada día más, optan por emplear estos sistemas.
Las aplicaciones son infinitas: todo lo que requiera energía puede funcionar con energía solar y eólica, que son precisamente las tecnologías mayormente desarrolladas al momento.
Dentro de ellas podemos mencionar: iluminación, desalinización, seguridad, procesos industriales, riego y energía en la agricultura, en el sector construcción e inmobiliario, automóviles eléctricos, etc.
De seguro en la época en que nuestros nietos decidan invertir en electricidad, por demanda de sus viviendas, sus negocios y sus actividades cotidianas, lo harán optando por el empleo de renovables.
Ese descuelgue, esa gran transformación, esa gran revolución energética, ya se encuentra en plena realización.
Hernán Cortez Baldassano, Ingeniero Civil
hcortez@enersa.cl







