Mar y sol, la combinación perfecta para la solución a la problemática de agua que vive el mundo entero.
Tenemos escasez de agua potable y de riego, pero teniendo agua de mar y sol y viento, tenemos la solución a nuestro alcance.
Así, tal cual. También lo acaba de señalar Elon Musk en el Foro Mundial de Agua, desarrollado el 20 de mayo pasado en Bali.
Según datos de organismos internacionales, actualmente más de 2.000 millones de personas no tienen acceso a agua potable y este guarismo se duplicaría el año 2050.
Es impresionante que, en el siglo XXI, con las capacidades y tecnologías imperantes, existan personas y familias que no dispongan de este líquido vital para la vida y el saneamiento.
En este contexto Chile es un país privilegiado, dispone de más de 5 mil kms de costa y, al mismo tiempo, la mejor radiación solar del mundo.
Ello, permitiría disponer de agua para todas nuestras actuales y futuras necesidades de la población y del sistema económico en su conjunto.
Ya se han desarrollado interesantes iniciativas al respecto, tanto para el consumo humano como para el sector productivo minero, con muy buenos resultados. Pero evidentemente falta más que hacer aún.
Y como siempre, obviamente que existen detractores a la desalinización que hacen ver la problemática de la energía necesaria y del daño a los ecosistemas, que serían provocados por la salmuera.
Pero debemos tener presente que ambas problemáticas están solo en la mente de los detractores.
Al respecto, podemos señalar que el 50% del costo de la desalinización es la energía eléctrica, requerida para lograr el proceso de osmosis inversa a través de bombas de alta presión, operadas con motores eléctricos.
Precisamente en este proceso es que justamente entra como solución la energía solar, haciendo inmediatamente que ese 50% baje a 0%. Dicho de otra forma, el costo de la energía sale de la ecuación porque es $0 cuando se emplea energía solar y/o eólica.
Respecto del potencial daño de la salmuera, componente de agua que regresa al mar con una salinidad más alta, podemos señalar que también esta resuelto.
Por otra parte, existen sistemas de retorno ecológicos que antes del vaciado al mar (después de que al agua de mar es purificada en las plantas de osmosis inversa), disponen sistemas que realizan procesos de decantación, licuación y difusión, permitiendo que esa salmuera ya no lo sea y, por el contrario, se transforme en agua con igual salinidad que la de origen.
En columnas anteriores hemos señalado que Tarapacá podría ser un ícono mundial respecto de esta temática. Nuestra región dispone de costa y de la mejor radiación solar del mundo, por lo tanto, en ella se podrían realizar proyectos de esta naturaleza, de alto impacto a nivel regional, nacional y mundial.
Y como lo he señalado desde el principio de esta columna, mar y sol son los catalizadores perfectos para solucionar la problemática del agua. Solo es cuestión de que los tomadores de decisiones así lo consideren.
*Hernán Cortez Baldassano, Ingeniero Civil
hcortez@enersa.cl








