Señor Director: En mi barrio desapareció el olor asado hace rato. Es un claro indicador que estamos viviendo tiempos de «vacas flacas».
Era común casi todos los fines de semana que el ambiente del barrio era invadido por el olor a carne, chorizos y demases provenientes de las parrillas.
Ahora son una curiosidad. Así que ahora aparte del IPC, Imacec, UF y otros indicadores tengo el «parrilla en extinción».
Federico Bello Ll.







