Hoy conoceremos la historia de don Luis Alberto Garín Ávila.Ingresa a ejército en la ciudad de San Felipe el 4 de agosto de 1880, al batallón Valparaíso N ° 1 y emprende viaje a la campaña de Lima en el Vapor Norfolk, recalando en la caleta de Curayaco, para avanzar y armar campamento en Lurín.
Toma parte de las batallas de Chorrillos y Miraflores.
En marzo, vuelve con su unidad y gran parte del ejército a Chile. Es trasladado al regimiento Cazadores a Caballo, en una de los escuadrones que quedaría en Santiago por lo menos algunos meses.
Debido a noticias que llegaban de un posible ataque de las fuerzas bolivianas por la cordillera cerca de San Pedro de Atacama, la 1ª compañía del 1° escuadrón, en el que estaba Garín, viaja a la región para hacer guardia entre Calama y San Pedro, entre los meses de noviembre de 1881 hasta abril del 82, viviendo nuevamente a Chile.
Es trasladado al 2° de Línea, quizás en carácter de agregado, pues todo el tiempo que perteneció a esa unidad, lo hizo en Santiago, mientras ese cuerpo estaba en Perú, pero cuando vuelve al teatro de la guerra, nuevamente ingresa a su unidad, el Cazadores, para emprender nuevas expediciones, pero ahora en la sierra peruana.
Forma parte del pequeño y selecto grupo de caballería que en la batalla de Huamachuco carga con tanta fuerza y ensordecedor chivateo que caen sobre hombres y cañones enemigos para lograr la victoria definitiva para Chile.
Antes de volver a la patria, forma parte de la expedición a Arequipa y el trabajo ya estaba hecho. Era momento de regresar a casa.
En la revolución de 1891, como gran parte del ejército, se mantiene leal al presidente Balmaceda, ya con el grado de teniente coronel y como 2° jefe del regimiento Húsares de Santiago.
Es tomado prisionero y conducido preso a Quillota, siendo asesinado el 6 de septiembre, sin juicio, sin proceso y sin poder defenderse.
Por Mauricio Pelayo González.
Un hombre solo muere cuando se le olvida…








