Desde el año 1964 la entrega de agua potable en el Chile rural se viene administrando mediante un modelo de implementación de Comités de Agua Potable Rural, conocidas coloquialmente como APR´s.
Actualmente existen 2.430 APR en nuestro país y 26 en la Región de Tarapacá, con el 50% ubicados en la zona costera al sur de Iquique.
Hoy, el sector ha tenido un cambio en la legislación, desde ahora se administrarán a través de la Ley que implementa los Servicios sanitarios rurales (SSR).
Este cambio les complejiza la vida a los dirigentes de estas organizaciones y les introduce mayores exigencias.
Hemos analizado este tema en calidad de contratista de ciertos proyectos de agua potable, como también, desde la mirada de consultor y evaluador de la situación de ciertos APR´s en algunas regiones del país.
Las SSR, desde la nueva ley tienen mayor cantidad de desafíos y de mayor profundidad, sumado a que las DOH no disponen de recursos humanos para brindar asesoría técnica en cuanto a sus necesidades.
Adicionalmente, presentan problemas en la disponibilidad y cantidad de agua para satisfacer sus demandas, la imperiosa necesidad de mejorar la calidad del agua, la obsolescencia de sus equipos, la falta de capacidad técnica para enfrentar la tecnología, los altos costos de operación producto del precio de la electricidad de la red, sus profundos desfinanciamientos y un largo etcétera que está vulnerando el modelo existente.
Mirando el vaso de agua más lleno que vacío, existen soluciones a los graves problemas esbozados
Lo primero es la entrega de ciertos conocimientos importantes a las dirigencias de estas organizaciones, en cuánto a las tecnologías disponibles, las que indudablemente apuntan en la dirección correcta.
Me refiero en primer lugar a la migración hacia la energía solar y eólica como insumo energético para reducir las cuentas de electricidad.
Nuestras evaluaciones indican que aproximadamente el 50% del costo por m3 de agua potable es la factura de electricidad.
Otro elemento importante es la calidad del agua. Para ello, la desalinización es una herramienta muy importante para mejorar la calidad del agua, que debiera reflejarse en mejoras de la salud de sus consumidores.
Como puede verse estamos frente a un problema, pero no hay que ahogarse en un vaso de agua con el tema del agua potable rural, por el contrario, lo que debemos hacer es implementar la ingeniería y tecnología vigente a esos problemas.
Hernán Cortez Baldassano
Ingeniero Civil U de Chile







