Las comunidades andinas de la Capilla del Buen Pastor de Arica celebraron con gran fervor a la Virgen de Guadalupe, en una conmemoración que reunió a numerosos feligreses, oportunidad en que llegó un grupo de mariachis, quienes cantaron diversos temas, con letras de canciones de Juan Gabriel , poniendo la nota emotiva, debido a la devoción que profesaba el cantante a la madre de México .
Correspondió al padre Sixto, párroco de la capilla, destacar el día, rememorando la histórica aparición a Juan Diego, en el año 1531, que a lo largo del tiempo se ha mantenido y extendido, y más aún entre las personas ligadas a la labor agrícola, indígenas, obreros, que han demostrado una vocación mariana.
Félix Humire, del Consejo de los 24 Pueblos Originarios de la Capilla del Buen Pastor, manifestó sus agradecimientos a quienes asistieron , lo que ha contribuido a mantener una tradición mariana, que es parte de un templo que acoge celebraciones patrimoniales de quienes han migrado desde su comunidades nativas .
Tras el oficio religioso, la imagen de la Virgen de Guadalupe, fue portada por integrantes de la comunidad por todo el entorno poblacional, acompañada de oraciones y cantos, culminando en el templo con la tradicional designación de los alféreces que tendrán la responsabilidad de la celebración el año 2026.
La historia de la Virgen de Guadalupe, en México, empezó en diciembre de 1531. Según afirma el Vaticano en sus documentos, el día 9 Juan Diego Cuauhtlatoatzin caminaba al mercado de Tlatelolco, el principal centro de comercio del pueblo azteca.
Cuando pasaba por un sitio conocido como Tepeyac se encontró con una mujer rodeada de una intensa luz, quien dijo que era «la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios».
La tradición católica cuenta que la mujer le pidió que hablara con el entonces obispo Fray Juan De Zumárraga para que construyera un templo en ese mismo lugar.
El sacerdote no le creyó y pidió una prueba de lo que decía. Juan Diego vivió tres apariciones más, la última el 12 de diciembre.
Esa vez recibió la orden de subir a la punta del cerro donde encontró rosas frescas, una flor que en diciembre, en esa época en México, no se cultivaba.







