- La Alerta Roja decretada por las altas temperaturas que se esperan esta semana vuelve a poner el foco en los riesgos que enfrenta la población ante episodios de calor extremo, especialmente quienes realizan labores al aire libre durante extensas jornadas.
La exposición prolongada a temperaturas elevadas puede generar efectos progresivos en el organismo, que van desde molestias leves hasta cuadros graves que requieren atención médica inmediata, por lo que reconocer las señales tempranas resulta clave.
Patricia Matus, directora del Magíster en Salud Ocupacional y Ambiental de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que los primeros síntomas suelen manifestarse de manera gradual. “Cualquier persona frente a una ola de calor lo que siente es sed. Puede sentirse irritada, oprimida, sudorosa”, señala.
No obstante, a medida que el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura, los síntomas se intensifican. “Posteriormente puede empezar a sentir dolor de cabeza hasta jaqueca, náuseas, debilidad muscular, mareo, algún grado de desorientación, pulso rápido y taquicardia”, advierte la doctora.
GOLPE DE CALOR: CUÁNDO EL RIESGO SE VUELVE CRÍTICO
El escenario más grave ocurre cuando el organismo deja de enfriarse adecuadamente. “Una vez que ya ha perdido la capacidad de sudar, comienza a tener fiebre interna, y eso se llama golpe de calor. Es una emergencia médica”, afirma Matus, destacando que puede provocar pérdida de conciencia y complicaciones severas.
En el caso de quienes trabajan al aire libre, el riesgo es mayor si no se adoptan medidas preventivas. “Si es que uno tiene que trabajar al aire libre en días de mucho calor, lo que tiene que hacer es hidratarse muy bien, acompañarse siempre con agua”, recalca la académica.
Finalmente, la especialista enfatiza que la protección personal también cumple un rol fundamental. “Un buen sombrero con ala que proteja las orejas y el cuello, camisas manga larga con textiles que permitan respirar a la piel y protejan de la radiación ultravioleta, pantalones largos y zapatos”, recomienda, junto con el uso de anteojos.
Incluso, recalca la necesidad de adaptar las rutinas laborales. “Es muy adecuado tener una pausa al trabajo mucho mayor que el habitual y evitar idealmente el trabajo en la hora peak de las olas de calor”, concluye.








