La celebración, presidida por el padre Javier Sáez, congregó a la comunidad en torno a la proclamación de la Pasión y la adoración de la Santa Cruz, en un profundo ambiente de fe y reflexión.
La tarde del viernes 3 de abril, a las 15:00 horas, en el templo catedral de Iquique, la comunidad se congregó para participar en la Liturgia de la Pasión del Señor, en el marco de la celebración del Viernes Santo.
La celebración fue presidida por el presbítero Javier Sáez Gallardo, párroco del templo catedral, acompañado por el diácono permanente Milton Jorquera, en un ambiente de profundo recogimiento y reflexión.
Durante la liturgia se proclamó la Pasión del Señor, momento central en el que se invitó a los fieles a contemplar el misterio del amor de Cristo. En su reflexión, el padre Javier destacó que Jesús “es capaz de entregarse en la cruz por amor a nosotros, en cumplimiento del plan de Dios”, señalando además que “la cruz es ese lugar tormentoso donde el Señor llega hasta el final, y representa también los pasos que nosotros estamos llamados a recorrer en nuestra vida”.
Posteriormente, se llevó a cabo la Adoración de la Santa Cruz, uno de los signos más significativos de esta jornada, donde los fieles, en un gesto de fe y devoción, se acercaron a besar los pies de Cristo crucificado.
De esta manera, se vivió con intensidad uno de los momentos más profundos del Triduo Pascual, centrado en el misterio de la pasión y muerte de Jesucristo, que invita a renovar la fe y la esperanza en el amor redentor de Dios.







