La sombra de una Tercera guerra mundial, parece más activa que nunca. Lo que parecía una tregua de “alto al fuego” en el medio Oriente, Benjamín Netanyahu no demoró nada en hacerla pedazos, no trepidó en bombardear el Líbano. Entonces, el problema fundamental del conflicto bélico, no era el enriquecimiento del uranio para armas nucleares, sino el dominio territorial de Israel sobre el Medio Oriente.
Una forzosa reflexión. La decisión del presidente Donald Trump por llevar adelante este ataque y bombardeo sobre Irán, no fue algo que surgió espontáneamente. Fue planificado en las altas esferas del gobierno de EE.UU. En estas reuniones y deliberaciones intervino Israel y sus servicios de inteligencia. Finalmente, se cometieron crímenes de guerra y se violaron todos los tratados internacionales. Llevamos 42 días de un conflicto bélico catastrófico y apocalíptico.
A reglón seguido, queridos amigos/as. Cuando el silencio hace el trabajo cómplice de los crímenes de lesa humanidad, es algo que insulta la inteligencia humana. La clase política, sea de donde sea, a mi humilde criterio debe protestar enérgicamente, denunciando tales actos criminales bélicos. El que quiera defender una postura contraria a estos intereses humanitarios, que lo haga. Pero, lo lógico sería tener una opinión sobre esta materia que cruza nuestra existencia humana. Bien, por todos aquellos políticos, en privado me han dado a conocer su pensamiento, que no pueden hacerlo por compromisos políticos. Los comprendo.
Lo que sucede en el paso Ormuz, las violentas amenazas de Donald Trump, junto al complejo panorama político interno que vive en EE.UU., con un Netanyahu, ensimismado en su teoría expansiva del dominio del petróleo, hacen que el mundo pague las consecuencias de esta perversa guerra contra Irán. Todo es incierto, volátil y cambiante. Los pobres y de extrema pobreza, en cualquier parte del mundo, como siempre, son los que más sufren.
Esta guerra del Medio Oriente, tiene atrapados a sus reales actores. Para el perdedor, trae sus propias y graves consecuencias. ¿Se imaginan Donald Trump y Benjamín Netanyahu, en pleno siglo XXI, procesados por Tribuales de la Haya, por crímenes de guerra?
Vamos desgranando el choclo. En esta guerra, el mundo está presenciando el Reordenamiento Global. El imperio Unipolar de EE.UU., se resiste y despliega toda su fuerza letal sobre Irán. En este objetivo estratégico, Israel sirve a la supervivencia de esta estructura del capitalismo salvaje propio de la guerra fría. Mientras, EE.UU., sufre el aislamiento de esta guerra, el diagrama se traza estructuralmente, hacia la Multipolaridad con China, Rusia, India, Brasil, Asia y países europeos. Para varias naciones de este tratado, el paso Ormuz, no está cerrado. Como sea, mientras sigue el conflicto bélico, el precio del petróleo sigue en alza. Una escalada mayor del conflicto, sería una locura y una irresponsabilidad que destruye la economía mundial. La pregunta final que me hago ¿Habrá un estúpido y demente capaz de ordenar tal desastre de la humanidad mandándola al mismo infierno terrenal? Sería como el Big Bang de la física aplicado el Medio Oriente, oscureciendo los cielos y la destrucción del progreso de la vida del mundo.
En medio de estos vaivenes de la guerra y de reordenamiento global, Chile vive sus propios desafíos. Nos resulta más complejo, toda vez, que somos un país abierto en su economía y dependiente de la importación del petróleo. Hay que tener mucha objetividad y pragmatismo sobre la gobernanza del país. Las potencias en pugna no son indiferentes al comportamiento y acciones que se mantengan con ellas. Un paso en falso, solo uno, bastaría para que se nos “pasara la cuenta”. Hay que tener mucho cuidado en evitar errores “no forzados”.
Nuestros países vecinos, especialmente, Brasil, Argentina y Ecuador, son proveedores importantes de petróleo para nuestro país. Sería maravilloso, un gran logro político, que se aumentara en porcentajes más relevantes su importación con acuerdos bilaterales convenientes en precio para Chile. Actualmente, tenemos una fuerte dependencia de EE.UU. Abrir espacios diplomáticos para ajustar estos mercados a la actual situación que se derivan de la guerra sería una potente señal de eficacia política. Sin descartar, con este objetivo de libre comercio, reanudar relaciones con Venezuela y no solamente limitarnos a un corredor humanitario, para los migrantes expulsados, sean por las razones que sean.
En fin. ¿Chile en qué situación está? ¿Cuál dirección va a seguir o se va alinear con uno de los bandos en pugna? Me parece poco inteligente limitar las opciones del país. Creo que para el actual Gobierno del Presidente Kast, esta cuestión es fundamental para terminar con éxito su Mandato. Traspasar el mayor costo del precio del petróleo a los consumidores, desde mi perspectiva, debió hacerse gradualmente y haber siempre activado el mecanismo y seguro del MEPCO. Ahora, el alza violenta a la gente común y lo promueve nuestro Estado.
Esto de las alzas deriva en cadena económica y violenta al mundo del trabajo. Algunos medios se apresuran en dar vuelta rápido la página y las portadas del periodismo va creando realidades. Sin embargo, la principal herramienta de la democracia, su mayor tesoro, es el bienestar del pueblo. En eso creo que no equivocarme.
Las virtudes del chileno se mantienen firmes como el honor y la lealtad. Todos queremos salir airosos de este grave trance mundial. Mi humilde postulado, “no debiera ser acosta de la benevolencia y humildad de los más necesitados y de los trabajadores”. Es mi llamado a las actuales autoridades para alcanzar el desarrollo. La irrupción de la violencia tiene un contexto y una relación con el diario vivir, amerita una urgente investigación a este fenómeno político-social que se presenta con mayor fuerza en nuestras aulas educativas.
Recuerdo mis años de liderazgo juvenil. Que no se pierda la luz y objetivo democrático y pacífico. El sol radiante llega tarde o temprano y se impondrá sobre las injusticias, es algo muy difícil, lo admito. Con todo, nuestra amada y hermosa juventud, inteligente, estoica, creativa, valiente, rebelde, en estos tiempos de violencia y de guerra amerita ser respetada y no acosada. No estigmaticemos su rol. Es todo por hoy. Gracias.
Nelson C. Mondaca Ijalba
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