Señor Director: Miles de pacientes chilenos conviven cada día con dolor crónico de rodilla, limitación funcional y pérdida de calidad de vida mientras aguardan una cirugía. Para ellos, la precisión del procedimiento quirúrgico no es un dato técnico: es la diferencia entre recuperar la movilidad o enfrentar complicaciones que prolongan su sufrimiento.
La evidencia demuestra que la cirugía robótica asistida ofrece a los pacientes beneficios concretos y medibles: menor trauma en tejidos blandos, menos hospitalizaciones post quirúrgicas y una recuperación más rápida. Sin embargo, el acceso a estas tecnologías depende de algo más que su disponibilidad en el mercado. Requiere que todos los actores del ecosistema de salud asumamos la responsabilidad de innovar, capacitar y promover su adopción.
Con más de 30 mil personas en lista de espera por cirugías de rodilla y cadera en el sistema público chileno, no podemos darnos el lujo de subutilizar herramientas que ya están disponibles y que la evidencia respalda. La responsabilidad de transformar esa evidencia en acceso real es compartida.
Mauricio Vernaza
Business Unit Director, DePuy Synthes Chile & Cono Sur







