Por Pamela Arancibia Pastén, presidenta regional CChC Tarapacá
Esta semana conoceremos al equipo que representará a Tarapacá en la semifinal nacional del Reto Construye Academia 2026, una iniciativa impulsada por la Cámara Chilena de la Construcción que busca acercar a estudiantes de educación superior a los desafíos reales de nuestra industria. Más allá de quién resulte ganador, esta instancia nos recuerda una convicción que debemos asumir como industria: apostar por el talento joven es apostar por el futuro de la construcción y del desarrollo de nuestro país.
Vivimos en una época de profundas transformaciones. La digitalización, la industrialización de procesos, la sostenibilidad y la necesidad de construir ciudades más resilientes están redefiniendo la forma en que concebimos y desarrollamos nuestros proyectos. Frente a estos desafíos, las nuevas generaciones no solo son observadoras del cambio; están llamadas a liderarlo.
Tarapacá es una región con enormes oportunidades de desarrollo. Contamos con una ubicación estratégica, una importante cartera de inversiones y un ecosistema académico que cada año forma profesionales y técnicos con gran potencial. Sin embargo, para que ese potencial se traduzca en crecimiento y bienestar para nuestra región, debemos generar espacios que permitan a los jóvenes vincularse tempranamente con el mundo productivo, aportar con nuevas ideas y visualizar oportunidades de desarrollo profesional en su propio territorio.
El Reto Construye Academia responde precisamente a ese propósito. Al invitar a estudiantes a trabajar sobre desafíos vinculados a la industrialización, la digitalización y la descarbonización, la iniciativa promueve competencias que serán fundamentales para la construcción del futuro. Pero, además, fomenta habilidades igualmente valiosas, como el trabajo colaborativo, la creatividad, la capacidad de resolver problemas complejos y la innovación aplicada.
Como gremio, creemos firmemente que la innovación no surge únicamente desde la experiencia acumulada. Muchas veces nace de miradas frescas, de quienes se atreven a cuestionar lo establecido y proponer nuevas formas de hacer las cosas. Por eso, fortalecer el vínculo entre la academia y la industria es una tarea estratégica que debemos seguir impulsando.
Los dos equipos que competirán esta semana por representar a Tarapacá en las semifinales del concurso en Santiago, donde optarán por avanzar a la final que se disputará en el EDIFICA 2026, la feria internacional de la construcción más importante de Hispanoamérica, ya son un ejemplo de ese compromiso y entusiasmo. Su participación demuestra que en nuestra región existe talento, capacidad y visión para aportar al desarrollo de una construcción más moderna, eficiente y sostenible.







