El combinado sudamericano rompió con los pronósticos y en la última jornada selló su boleto a los dieciseisavos de final ante el elenco alemán.
- Ecuador sorteó la fase de grupos por primera vez desde 2006
- La Tri sumó su primer triunfo ante un campeón mundial en dicha competición
- El elenco dirigido por Sebastián Beccacece concluyó tercero en su grupo
La Tri consumó su clasificación a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial 2026™ tras conseguir un triunfo vital e histórico ante Alemania, por 2-1, en la última jornada del Grupo E disputada en el Estadio Nueva York Nueva Jersey.
«No es lo que significa para mí, esto es para el pueblo. Los jugadores les regalaron la clasificación. Que los dejen celebrar y disfrutar», reconoció Beccacece, el entrenador de Ecuador, tras la victoria.
Ante miles de fanáticos ecuatorianos que le aportaron color y calor a un duelo decisivo, el representativo sudamericano saldó una deuda futbolística que arrastraba desde 2022, cuando quedó eliminada en la fase de grupos de la cita mundialista celebrada en Catar.
El camino, en ese entonces, fue inverso al que reflejó en la actual edición: Ecuador comenzó la fase derrotando a Catar, el anfitrión, por 2-0 en su estreno; sumó un punto importante en el empate 1-1 ante Países Bajos en la segunda jornada, y cerró su participación con una derrota ante Senegal (2-1) que cortó de raíz la ilusión del elenco dirigido, en ese momento, por el argentino Gustavo Alfaro.
El combinado nacional, en cuatro años de transición, pasó por dos ciclos. Félix Sánchez Bas dejó de ser el entrenador después de la Copa América 2024. Allí asumió Sebastián Beccacece, que le dio su impronta a un equipo que supo amalgamar la experiencia de nombres propios con recorrido internacional y la frescura de jóvenes talentos que brillan en las principales ligas europeas.
La Tri arribó a territorio norteamericano con pergaminos y argumentos futbolísticos suficientes como para trazar un horizonte distante en su aventura mundialista. Pero la derrota ante Costa de Marfil (0-1), en el primer encuentro, trastocó los planes. El segundo cotejo exhibió un empate 0-0 ante Curazao que no reflejó los merecimientos ecuatorianos en el resultado: Eloy Room, el arquero de La Ola Azul, registró 15 paradas y complicó aún más el rumbo del combinado sudamericano.
Ecuador se medía, entonces, ante un doble desafío en la última jornada: ganar para sellar su clasificación, y hacerlo ante la siempre candidata selección alemana. La Tri dio vuelta un desarrollo complejo: comenzó perdiendo con un gol tempranero de Sané, pero con los tantos de Nilson Angulo y Gonzalo Plata materializó el sueño que venía postergando. Avanzó a la fase eliminatoria de una Copa Mundial después de 20 años (la última vez fue en Alemania 2006), y sumó su primera victoria en la máxima competición ante una selección campeona del mundo.
Lo hizo con autoridad y con una identidad propia que le permitió asemejarse al conjunto que supo concluir como escolta las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a la Copa Mundial; una versión de Ecuador fiel al estilo Beccacece.
Gonzalo Plata, el autor del gol que selló el boleto ecuatoriano a los dieciseisavos de final, se sinceró: “Esperamos mucho este momento antes de empezar el Mundial. Hoy se vive diferente porque sufrimos mucho los dos primeros partidos. Es mejor así, esto nos sirve, ahora vamos a llegar con más hambre de gloria a la siguiente fase. Este equipo cree mucho en sí mismo. Tenemos 26 jugadores que van a dar la vida por Ecuador. Llenamos estadios en todos lados, nuestro público nos hizo sentir locales en todos los estadios, ellos se merecen esto más que nadie”. (FIFA.COM)






