La iniciativa de Santo Tomás reunió a académicos de las tres instituciones de sede Iquique, para fortalecer la formación ética de quienes preparan a futuros profesionales de la región.
En un escenario donde la inteligencia artificial, la transformación digital y los cambios sociales plantean nuevos desafíos para la educación superior, este 29 y 30 de julio, cerca de 40 docentes, directivos y jefaturas académicas de Santo Tomás Iquique obtuvieron la certificación en Principios y Problemas de Ética Profesional, programa impulsado por la Dirección Nacional de Formación e Identidad y el Centro de Estudios Tomistas.
Durante dos jornadas de trabajo, los participantes profundizaron en herramientas para fortalecer el pensamiento crítico, la toma de decisiones éticas y la formación integral de los estudiantes, abordando casos reales que hoy enfrentan las distintas profesiones y el ejercicio de la docencia.
El nuevo director nacional de Formación e Identidad de las Instituciones Santo Tomás, Antonio Correa, explicó que este tipo de espacios responde a una necesidad creciente de las comunidades educativas. «Una comunidad educativa debe detenerse a reflexionar sobre lo que hace y sobre lo que está ocurriendo en la sociedad. Por eso es fundamental generar espacios de diálogo que permitan revisar nuestras prácticas y formar profesionales capaces de responder con responsabilidad a escenarios cada vez más complejos», señaló.
Formación para los desafíos del aula
Para quienes participaron, el curso entrega herramientas concretas para fortalecer el trabajo diario con los estudiantes y abordar situaciones que hoy forman parte de la realidad educativa.
El coordinador del Centro de Simulación Clínica de Santo Tomás Iquique, Mauricio Fabres, valoró que la institución impulse este tipo de instancias. «Este curso entrega orientaciones éticas aplicables a la práctica docente. Nos permite fortalecer nuestro rol formador y transmitir estos principios a nuestros estudiantes, quienes serán los profesionales que en pocos años tomarán decisiones que impactarán directamente en la sociedad.»
Por su parte, el rector de Santo Tomás Iquique, Roberto Varas, destacó que la formación ética constituye un elemento diferenciador en la educación superior. «Hoy no basta con formar profesionales técnicamente competentes. La sociedad necesita personas íntegras, con criterio, responsabilidad y compromiso con el bien común. Estas instancias fortalecen precisamente ese propósito y preparan a nuestros docentes para responder a los desafíos que enfrenta la educación y el mundo laboral.»
Al finalizar el programa, los y las participantes recibieron una certificación otorgada por el Centro de Estudios Tomistas, reafirmando el compromiso institucional de Santo Tomás con una formación que integra la excelencia académica y el desarrollo ético de quienes formarán a las futuras generaciones de profesionales de Tarapacá.







