- La vacunación oportuna, el control de las enfermedades crónicas y la adopción de medidas preventivas pueden disminuir el riesgo de complicaciones respiratorias.
Con la llegada del invierno y el aumento de la circulación de virus respiratorios, los adultos mayores constituyen uno de los grupos con mayor riesgo de desarrollar complicaciones asociadas a enfermedades como la influenza y la neumonía. Esto se debe a los cambios propios del envejecimiento, que disminuyen las defensas y la capacidad pulmonar, por lo que un resfrío o una influenza pueden evolucionar rápidamente hacia un cuadro grave.
El Dr. Víctor Cares, geriatra e integrante del Centro de Adulto Mayor de Clínica Universidad de los Andes, explica que «reforzar las medidas preventivas y consultar oportunamente ante la aparición de síntomas es clave para evitar complicaciones y lograr un mejor manejo de estas enfermedades».
Para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias durante el invierno, el Dr. Cares recomienda:
- Mantener al día la vacunación contra influenza, COVID-19 y neumococo, según corresponda.
- Evitar los cambios bruscos de temperatura, utilizando ropa adecuada y cubriendo nariz y boca al salir.
- Ventilar diariamente los espacios cerrados, al menos, durante 10 minutos, para renovar el aire y disminuir la concentración de virus.
- Lavarse las manos con frecuencia o utilizar alcohol gel, especialmente después de estar en lugares concurridos.
- Mantener una buena hidratación y una alimentación equilibrada, privilegiando frutas, verduras y alimentos ricos en nutrientes.
- Controlar las enfermedades crónicas y no suspender los tratamientos indicados por el médico.
- Consultar oportunamente si aparecen síntomas como fiebre persistente, dificultad para respirar, decaimiento importante o confusión.
Además de los cuidados físicos, el Dr. Cares destaca la importancia del bienestar emocional durante estos meses de invierno. «Las bajas temperaturas y la menor interacción social pueden favorecer el aislamiento, la depresión y el deterioro funcional. Mantener el contacto con familiares y amigos, realizar actividades dentro del hogar y conservar una rutina diaria también forman parte del cuidado integral de las personas mayores».
Finalmente, el Dr. Cares enfatiza que la prevención y el acompañamiento del entorno son fundamentales para enfrentar el invierno de forma segura.







