En una conferencia realizada hace algunas semanas, el fundador de CEDET Tarapacá planteó que el país habría entrado en una etapa marcada menos por las expectativas y más por la evaluación concreta de resultados. La exposición abordó además cómo construir argumentos públicos a partir de datos duros y realidad regional.
Una lectura del actual escenario político de Chile desde la economía, la seguridad, el empleo y la realidad regional fue el eje de la conferencia “Lectura Política del Momento Actual”, expuesta hace algunas semanas por René Ávila Álvarez, fundador del Centro de Estudios para el Desarrollo de Tarapacá (CEDET).
La presentación partió de una tesis central: Chile habría entrado en una etapa de evaluación, en la que el electorado comienza a juzgar a las autoridades menos por las expectativas generadas y más por los resultados que percibe en su vida cotidiana.
Según el análisis presentado, ello no supone necesariamente un nuevo desplazamiento automático del país hacia la izquierda, sino un cambio en la forma en que la ciudadanía comienza a evaluar al actual Gobierno.
“Las expectativas empezaron a convertirse en evaluación”, plantea una de las láminas de la exposición.
Tres preguntas que aterrizan la política
Uno de los ejes de la conferencia fue la distancia que puede existir entre los indicadores macroeconómicos, el debate político y la experiencia diaria de las personas.
Ávila resumió esa relación en tres preguntas:
–¿Tengo trabajo?
–¿Me alcanza el dinero?
–¿Me siento más seguro?
“La gente no evalúa un gobierno sólo desde proyectos de ley o puntos de Prensa. Lo hace desde su experiencia cotidiana”, señala la presentación.
Para desarrollar esa idea, la exposición utilizó datos de actividad económica, desempleo, inflación y percepción ciudadana disponibles al momento de realizarse la conferencia. En ella se mostró, entre otros antecedentes, una caída interanual del Imacec de 1,5% en julio de 2026, una desocupación nacional de 9,5% en el trimestre mayo-julio y una inflación anual de 4,1% en agosto.
La presentación también incorporó cifras de percepción económica, mostrando que los indicadores adquieren relevancia política cuando comienzan a afectar directamente las expectativas y presupuestos de los hogares.
Seguridad: firmeza y eficacia
En materia de seguridad, el análisis comparó el respaldo ciudadano a distintas medidas.
La exposición mostró altos niveles de apoyo a iniciativas concretas, como aumentar las penas para quienes recluten menores para cometer delitos, mantener presencia policial en barrios críticos y agravar las penas vinculadas a organizaciones criminales.
Al mismo tiempo, registró un respaldo menor a mecanismos institucionales de mayor alcance, como un nuevo Estado de Excepción.
La lectura planteada por Ávila fue que existe una demanda ciudadana clara por mayor seguridad, pero acompañada de una exigencia igualmente importante por eficacia.
¿Dónde está hoy el centro de gravedad político?
Otro de los puntos abordados fue la actual correlación de fuerzas.
La presentación sostiene que la derecha mantiene fortalezas políticas en materias como seguridad, orden, inmigración y crecimiento, pero advierte sobre el riesgo de interpretar una victoria electoral como una adhesión ideológica absoluta.
Al mismo tiempo, identifica un espacio relevante de votantes pragmáticos que demandan gestión, acuerdos y resultados, mientras la izquierda enfrenta el desafío de recuperar credibilidad en materias como seguridad y crecimiento.
Ávila sintetizó ese fenómeno utilizando un concepto de ciencia política:
“Las mayorías electorales son coaliciones de expectativas.”
Es decir, ciudadanos que votan por un mismo candidato pueden hacerlo por motivos muy distintos: seguridad, empleo, inmigración, crecimiento, orden o simplemente alternancia.
Tarapacá como punto de observación
La segunda parte de la conferencia trasladó el análisis hacia la realidad regional.
Tarapacá fue presentada como un territorio donde confluyen minería, comercio exterior, actividad portuaria, frontera, seguridad, vivienda e infraestructura, permitiendo observar de manera particularmente directa la relación entre crecimiento económico y desarrollo.
Entre los antecedentes incluidos estuvieron una tasa de desocupación regional de 7,8%, exportaciones por US$608 millones durante junio, un crecimiento de 28,4% en carga portuaria y un aumento de 2% en las ventas de supermercados durante julio.
A partir de esas cifras, la presentación formuló una pregunta:
“¿Cómo puede una región mover tanta riqueza y seguir teniendo brechas en empleo local, infraestructura, vivienda, seguridad e informalidad?”.
DEL DATO AL ARGUMENTO
La exposición finalizó mostrando el método que Ávila ha utilizado en sus columnas de opinión para abordar problemáticas regionales.
El modelo propone comenzar identificando un problema, buscar el dato que permita dimensionarlo, compararlo, analizar sus consecuencias y, recién después, formular una pregunta pública o una posición.
Problema → dato → comparación → consecuencia → pregunta pública.
“La opinión llega al final. Primero viene la realidad”, resume la presentación.
A través de ejemplos sobre empleo minero, seguridad, infraestructura y vivienda, la conferencia buscó demostrar que el uso de evidencia puede permitir discusiones públicas menos dependientes de consignas y más vinculadas con problemas concretos.
La exposición cerró con una frase que sintetiza esa metodología:
“La buena política comienza cuando los datos tienen permiso para contradecir nuestras convicciones”.
*René Ávila Álvarez es ingeniero comercial, MBA, posee un postítulo en Ciencia Política, es columnista, fundador de CEDET Tarapacá, director (I) de la Cámara de Industrias de Alto Hospicio y miembro de la Generación 2026 de Más Para Chile.






