Señor Director: El proyecto de Presupuesto 2027 reduce en cerca de $28 mil millones los recursos de la Ley Ricarte Soto (N° 20.850), alrededor de un 14% en términos reales.
Los tratamientos de alto costo tensionan tres dimensiones a la vez: la sociofamiliar, con familias que se endeudan para cuidar; la clínico-terapéutica, con tratamientos que no admiten pausas; y la presupuestaria, con un Estado que decide cada año si habrá continuidad. Esa incertidumbre se vuelve temor: según MetLife, el 58% teme no poder costear una enfermedad, y según Territorio Común con Cadem, el 78% teme caer en la pobreza por enfermarse.
La Ley Ricarte Soto nació de la movilización ciudadana para dar certeza frente a ese temor. Es un patrimonio de todos.
Por eso, organizaciones de pacientes y personas cuidadoras impulsamos «Cuidemos la Ricarte», una campaña que en diez días reunió más de 12 mil firmas. Pedimos una ley corta que asegure los recursos del fondo antes de aprobar el Presupuesto 2027, y un camino hacia su sostenibilidad definitiva.
Alguien dijo que la grandeza de una sociedad se mide por cómo trata a sus miembros más vulnerables. Cuidar la Ricarte es cuidarnos entre todos.
Cecilia Rodríguez, Fundación Me Muevo.
Alejandro Andrade, Federación Chilena de Enfermedades Raras (FECHER).
Jessica Cubillos, FENPOF Chile
Comunidades Unidas por las ERPOH (CUERPOH)








