Las consecuencias del coronavirus sobre nuestra economía, especialmente sobre las pequeñas y medianas empresas, nos impone un tremendo desafío: evitar que la cadena exportadora se detenga.
En ProChile tenemos grabado ese objetivo y desde marzo estamos trabajando en una serie de medidas cuyo propósito no es otro que apoyar a estas empresas. ¿Cómo lo hacemos? A través de talleres y webinars de formación exportadora, reuniendo al sector público y privado en mesas de comercio exterior donde coordinamos medidas de ayuda. A esto se agrega el monitoreo constante que elabora nuestra red de oficinas regionales e internacionales y -en el plano de la promoción- la realización de reuniones con diferentes contrapartes en México, Italia, China, Canadá, Perú y Panamá para que las artesanas de lana de alpaca, los productores de quinua, los proveedores mineros, las empresas de TICs -entre otros- puedan acceder a dichos mercados.
Próximamente, gracias a fondos del Gobierno Regional, iniciaremos nuevas acciones de promoción comercial destinadas específicamente a las Pymes. Ya que no podemos estar presencialmente en los mercados, realizaremos Misiones Comerciales y Ruedas de Negocios Virtuales, reforzaremos el marketing digital y el E-Commerce, sector que proyecta un crecimiento del 40% para el año 2023.
Hoy, con más fuerza que antes, ratificamos nuestro compromiso con el sector exportador. Queremos estar listos, estar presentes cuando los mercados se recuperen. Tenemos 56 oficinas comerciales, 56 sensores que están en contacto permanente con nuestras empresas, redefiniendo sus estrategias de promoción y detectando nuevas oportunidades para su oferta. Súbanse al carro, transfórmense y adáptense lo más pronto posible. El nuevo mundo nos espera.
Por Doris Olivares, Directora Regional de ProChile







