El cuidado e higiene permanente de las oficinas y establecer jornadas diferenciadas son fundamentales para disminuir los riesgos de contagio
Recientemente, el Gobierno ha dado a conocer en nuestro país un protocolo oficial de retorno al trabajo, tras la disminución de casos reportados por COVID-19 en algunas regiones del país. Es el llamado “paso a paso laboral”, que tiene como objetivo resguardar la integridad y salud de quienes deban retomar sus actividades de forma presencial.
Esta es una realidad que no sólo preocupa el sector público, sino que también a las empresas. Y es que, si bien a raíz de la pandemia muchas personas continuarán realizando teletrabajo, otras no podrán hacerlo, ya sea porque las necesidades del rubro no lo permiten, o bien por no contar con requerimientos mínimos como una conectividad de calidad y mobiliario con «ergonomía» óptima que les permitan desarrollar sus obligaciones diarias.
En estos casos, existen recomendaciones para hacer que el proceso sea lo más seguro posible, dentro de las que destaca, por ejemplo, establecer jornadas de trabajo diferenciadas. Así lo explica Danilo Rojic, socio director de la firma experta en empleabilidad People & Partners: “Las jefaturas deben comprender que no todas las personas pueden volver a trabajar físicamente, ya que se debe reducir la posibilidad de contagio en estos espacios, que por lo general son cerrados. En ese sentido, lo ideal es establecer turnos, ya sea que una semana se trabaje en la empresa y la siguiente de forma remota, o se elijan determinados días para asistir presencialmente, alternando los grupos de personas y asegurando que no exista más de un 30 o 40% del personal que normalmente concurría a las oficinas”.
Al mismo tiempo, el ejecutivo recomienda evitar que los mayores vayan a su lugar de trabajo, debido a los riesgos de contagio que existen durante el traslado, al igual que aquellas personas enfermas crónicas. “Adicionalmente, es importante establecer tiempos diferentes para colación y almuerzo, divididos en grupos pequeños, y flexibilizar los horarios de entrada y salida para evitar aglomeraciones”.
Por su parte, Gonzalo Bernales, sub gerente de marketing de Pronto Business Center, centros de negocios para el arriendo de oficinas compartidas, señala que “se debe tener muy presente la rigurosidad en las normas de higiene de los espacios y los elementos de uso común como manillas y botones, usar un pediluvio en el acceso, disponer de acrílicos en las recepciones y alcohol gel en los espacios comunes.”
Y añade, “las salas de reuniones deben ajustarse aproximadamente un 60% de su capacidad original. Por ejemplo, si la sala anteriormente era para 10 personas, ahora debería ser máximo para 6. También se debe otorgar un mayor distanciamiento entre las estaciones de trabajo, con algún panel divisorio entre ellos. Idealmente es importante aislar áreas para disminuir posibles contagios en la empresa”.
Otros factores a tomar en cuenta están asociados al comportamiento de los colaboradores. “Se puede fomentar el autocuidado por medio de carteles, y otras comunicaciones“, comenta Danilo Rojic. En tanto, Gonzalo Bernales advierte que “no hay que ir a trabajar si se tiene algún síntoma de enfermedad. También, dependiendo de los recursos de cada compañía, se pueden implementar medidas avanzadas como la medición sin tacto de la temperatura y fiscalizar el uso de mascarillas en los ascensores”.
En cuanto al riesgo que presentan los traslados en locomoción pública, el experto de People & Partners explica que “se pueden mitigar estableciendo sistemas de buses o mini buses a cargo de la misma compañía”. Desde Pronto Business Center añaden que existe la posibilidad de establecer sucursales en sectores más periféricos. “Las empresas pueden arrendar puestos de trabajo con las mismas comodidades y prestaciones que su casa matriz, y entregar una opción más cercana a los hogares de sus colaboradores”, cuenta Bernales.
Finalmente, Danilo Rojic enfatiza que “gran parte de los trabajadores siente temor frente al regreso, por lo cual la empresa debe comunicar todas las acciones que están tomando para proteger su salud. Este es un buen momento para establecer en equipo de qué forma será el retorno y sobre todo considerar como se están sintiendo las personas. Algunos querrán volver a sus espacios de trabajo habituales y otros preferirían seguir en la modalidad remota. Siempre que sea posible, esta es una consideración que se podría tomar en cuenta en las empresas, con el fin de llegar a un buen acuerdo que sea bien aceptado y comunicado”.








