Señor Director: Con la»toma» de la ZOFRI quedó en evidencia que el grupo manifestante tiene una organización. No se trata de un hecho aislado donde los socios dicen «vamos a tomarnos la zona franca y listo». Hay una planificación. Hay seres pensantes que, además, coordinan.
La pregunta que cabe es: ¿Quién es el que los organiza, quién es el que los mueve? Todos tenemos derecho a manifestarnos, pero hay que considerar que esta vez se trata de la ZOFRI que no es sólo de los accionistas. Mayoritariamente, más del 7o por ciento, es de todos los chilenos y, especialmente de los habitantes de la Región de Tarapacá. Por lo tanto, lo que cabía es aplicar Ley Interior de Seguridad del Estado, para proteger un patrimonio que es de todos nosotros.
¿En qué planeta viven los cargadores? El trabajo que realizan es importante, pero ellos viven de la carga que llega al régimen de excepción aduanera que es la ZOFRI. No tendrían trabajo si no estuviera el sistema franco. Es de perogrullo.
Entonces, lo que tienen que hacer los cargadores es sentarse a conversar y firmar compromisos legales y después respetarlos. Los empleadores y empleados tienen un marco legal que respetar, de lo contrario, la ley laboral actuará como corresponde. Sabemos que hay malos empleadores, sinvergüenzas hay en todos lados y algunos se pasean por el centro de Iquique (otros se esconden) con una cara de palo increíble y se meten en cierta parte las leyes o hacen todo tipo de triquiñuelas para burlar a la ley y no respetar a los trabajadores, pero tarde o temprano pagarán lo que deben porque eso sucede con las deudas, tarde o temprano, repito, se deben pagar.
Junto con sentarse a dialogar, los cargadores de la ZOFRI deben instruirse, saber y conocer de qué trata el sistema, cuántas personas viven de él, el efecto económico multiplicador que tiene con numerosos frentes productivos, su relación con el transporte, el movimiento portuario, el turismo, etc. Con los hechos ocurridos ayer, se nota que están desconectados con la realidad y creen que sólo su caso cuenta y los demás se pueden ir a la punta del cerro. Están equivocados.
Ahora, lo importante es que la autoridad y los directivos de la zona franca, hagan cumplir la ley, sancionen y castiguen este tipo de situaciones que perjudican a la mayoría de los habitantes de Iquique y todas las localidades de Tarapacá. Los causantes de tanto daño deben pagar sus propios errores porque el daño que se le hizo a la Zona Franca es cuantioso social y económicamente. No es un hecho para dejarlo ahí o taparlo con tierra. Llegará la Navidad y nuevamente «toma», para conseguir un aguinaldo. Esta vez no aceptaron los 100 mil acordados; querían 200 mil pesos.
Juan González W.






