Aunque todos los pesimistas andan con la calculadora, los dragones celestes tienen la misión de vencer en la cancha y los dirigentes estar atentos «a la jugada» de los cabecillas de Colo Colo y la Universidad de Chile.
Entonces, ahora es cuando debe renacer la garra iquiqueña de antaño, la misma que echaba abajo el Estadio de Cavancha, el mítico le dicen los fanáticos. Ese era el glorioso de los tiempos en que todos se conocían en la Tierra de Campeones. Entonces, los dragones requieren de energía positiva al máximo. ¡Vamos que se puede!, diría el reportero Yul Molina. Mientras que Don Iquique en partidos cruciales siempre recuerda a Fidel Dávila y Pipí Carreño, por lo mojada que dejaban la camiseta.
La situación es pésima para nuestro club celeste, puesto que en la Tabla Oficial estamos 17, penúltimos, con 28 puntos. Y en la famosa «Ponderada», 18, últimos, con 1,015 de promedio. De allí que no se ve aún la luz al final del túnel. Pero en el fútbol nunca se sabe.
La esperanza es lo último que se pierde. Por lo tanto, los dragones deben concentrarse en la obtención de un triunfo en el partido de hoy en Antofagasta (a las 10.30 horas), con el arbitraje de Arturo Gamboa. Cuando entren a la cancha del Estadio Calvo y Bascuñán deben entrar con el pie derecho, para traer los 3 puntos, mientras que la hinchada debe rezar para pedir que Colo Colo y la U. de Chile pierdan sus próximos encuentros. No queda otra.







