Antes de entrar en materia, vengo de ponerme la segunda dosis de la vacunación en el consultorio de Videla. Me siento con un ligero dolor alrededor del lugar de la inyección. Después, esperar…
El jueves reciente -25 de Marzo- fui sorprendido por el titular de uno de los periódicos legendarios de la ciudad, que literalmente decía “Gobierno envía proyecto para ampliar Zofri al 2060”.
Mi sorpresa fue mayor cuando me entero que varias personalidades iquiqueñas del actual gobierno, también, no tenían ni la menor idea del contenido de esta iniciativa del Ejecutivo.
Mi primera reacción fue de alegría. Sin embargo, al oír las declaraciones y leer el proyecto de ley, tengo que ser claro, sufrí una gran decepción. Por esta razón, antes de exponer mis ideas en esta columna, con cierta prudencia, procedí a llamar telefónicamente a mis mejores consejeros y amigos de la vida para que me dieran luces sobre el tema. Una vez que les expuse mis puntos de vista, algunos de ellos, me insistieron en aterrizar las críticas al plano técnico y no herir sentimientos personales.
Durante estas conversaciones, mientras los escuchaba, la fiebre se me subió a 38 grados. Al principio creí que era efecto de la segunda vacuna del “Sinovac” en contra del coronavirus. Menos mal que al cabo de unas horas, la temperatura descendió a nivel normal. Desde, que retorné a la cuasi normalidad pandémica, pensé detenidamente en más de algún título para la presente columna.
Hablando de gatos, para que nadie se sienta ofendido, me considero un pobre gato viejo. También, no deseo buscarle la quinta pata al gato. Lo cierto es que no se puede jugar al gato y al ratón con nuestra ciudad. Como pueden ver estoy afectado por el síndrome “gatuno” por consecuencia del citado titular.
Este proyecto de ley, me huele más a “gato encerrado”. Se nos confunde y lo verdaderos iquiqueños que íbamos por “lana y salimos trasquilados”, debido a que no se toman en serio el futuro de Zofri. En verdad este proyecto de ley no tiene la urgencia para que sea tratado inmediatamente en el Congreso. Es muy probable que sea el próximo Gobierno que lo trate, dependiendo de quién gane las próximas elecciones presidenciales. Lo que no quiere decir, que no hagamos nada.
Vamos entrando al tema de fondo. Debemos tener presente que estamos en pleno período electoral. En estas condiciones es fácil que nos pasen “gato por liebre”. El gobierno y un sector político de la derecha, a mi juicio, desean favorecer y/o levantar a un determinado candidato de su círculo ideológico y muy cercano al poder político de la tiranía del “centralismo”.
En pocas palabras, el citado proyecto del Gobierno, sería un ardid político para engañar a nuestra ciudadanía, toda vez, que no constituye el legítimo sentir de nuestra ciudad y de los principales actores del sistema franco. Por lo menos, no para los trabajadores. Sostengo esta primera verdad con la experiencia de haber sido uno de los dirigentes sociales, en primera línea que trabajó por la reactivación de Zofri, en el Gobierno del ex Presidente Ricardo Lagos, siendo Intendente Patricio Zapata. Es decir, sacamos adelante la Ley 19.827 (D.O. 31/08/ 2.002) que recogió en parte nuestras demandas. A la cual le debemos mucho.
Esta Ley N° 19.827, no estaba bajo la presión de resultados electorales y nos viene como un bálsamo de impulso a la competitividad del sistema franco en recesión producto de la crisis asiática de fines de 1990.
A nuestro juicio, hay que separar la Ley de Zonas Francas contenidos en varios decretos, como por ejemplo, el Decreto con Fuerza de Ley N° 1.055 Diario Oficial 25/06/1.975 y el D.F.L. N° 341 de 1977; y el Decreto con Fuerza de Ley N° 2, del Ministerio de Hacienda (texto refundido, coordinado y sistematizado de los dos anteriores). Aquí están las franquicias tributarias y aduaneras y normas operativas de Zofri. En lo que a Iquique, nos concierne.
Otra cuestión legal importante y muy distinta, tiene que ver con el actual Contrato de Concesión. Decreto de Hacienda N° 672 D.O. del 29/09/1.990. Lo repasamos brevemente.
Este Contrato de Concesión tiene que ver entre el Estado y la actual sociedad administradora ZOFRI S.A. El origen de este Contrato esta en la Ley 18.846 del 08/11/1,989. En su afán privatizador de los economistas del dictador Pinochet, autorizó el accionar empresarial del Estado, Artículo N° 1 de esta Ley, en materia de administración y explotación de la Zona Franca de Iquique.
Prosigamos, el Contrato de Concesión, según lo estipulado en el mismo, tendrá una duración de 40 años, Artículo 4° del Decreto N° 672. Donde, además, el Artículo 5°, incorpora* de pleno derecho todas las franquicias, exenciones y beneficios que establece el DFL N°341. En este mismo Artículo 5°, el Estado a la vez, se compromete a mantener la inmutabilidad de los privilegios, incorporando a los usuarios del sistema. Desde, nuestra óptica, el Estado no ha respetado estos privilegios cuando crea incentivos para la Ley Arica II y otras medidas unilaterales de los Gobiernos de turno.
Ahora, la situación del llamado a una “Licitación”, no es una norma específica de la Ley, DFL N° 2 del D.O. 18.04.2001. En su Artículo 11, párrafo segundo sostiene: “Toda renovación o prórroga de los contratos de concesión deberá siempre someterse a los mismos trámites legales y de control que rijan al momento de la prórroga o renovación”
Entonces, lo que está claro, es que el Centralismo político, nos distrae con un juego de propuestas que nos mantienen fuera de los verdaderos anhelos de la ciudad, contar con una Zofri Regional y, de potenciar su campo competitivo. Hábilmente tratan de aplicar mayores normas y regulaciones que nos hacen más dependientes del poder político central. Nos siguen mirando como un sistema franco de “contrabandistas”. ¡Qué error más grande e insultante!
*Nota: La palabra “incorporar” por definición de la Lengua Real Académica, no significa derogar. Es un verbo transitivo, pronominal, de formar parte de un todo. Es decir, agregar, añadir o unir.
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