Hoy comienza la histórica primera reunión de la mesa de constituyentes en Chile.
Paridad, inclusión y participación, es lo que se logró con la elección democrática de Mayo pasado, más allá de la búsqueda de cambios estructurales demandados desde hace años, pero gatillados a contar del 18 Octubre del año 2020.
Los resultados fueron abrumadoramente en favor de los pensamientos progresistas de izquierda, los cuales para decirlo en breve obtuvieron un 80% de los votos sufragados, ascendentes a 6,2 millones de personas, equivalentes al 41,5% de la población inscrita en los padrones electorales.
Chile y su gente cambio y se demanda una política renovada, acceso a un mejor bienestar y a una forma diferente de estar presente en la sociedad actual.
Esto, los políticos y los gobiernos de turno no lo vieron oportunamente, y aún, después de los resultados, no lo ven.
Chile ha tenido vaivenes de administraciones de tendencias políticas de carácter pendulares, pasando desde experimentos de extrema derecha hacia la extrema izquierda, con golpes militares entre medio.
Y siempre nuestra sociedad ha estado inserta en este proceso casi de probeta, casi de laboratorio, procesos en que el costo de esas experiencias las paga la ciudadanía y las generaciones siguientes.
Esta muy bien, acabamos de tener un proceso democrático brillante, alabado por el mundo entero, solamente que, en esta oportunidad, esperemos que hayamos aprendido de las malas experiencias previas, y que la izquierda joven y energética ganadora tenga la sapiencia de aquilatar este triunfo, la prudencia y que se actúe sin riesgos de aplicar experiencias fallidas que nos pudieran conducir a un abismo democrático y económico.
Tenemos una gran oportunidad de hacer de Chile un país próspero, de sana convivencia ciudadana, de felicidad e igualdad, digno, dónde la cancha sea más pareja y en el que seamos capaces de heredar las mejores condiciones de vida para nuestros hijos y nietos.
Hernán Cortez Baldassano
Ingeniero Civil U. Chile
hcortez@enersa.cl
*Las opiniones y conceptos expresados por los columnistas son de su exclusiva responsabilidad y no necesariamente representan la línea editorial de este medio de comunicación.






