Lo que ha venido ocurriendo estos últimos días con las agresiones a Carabineros, merecen un contundente párele.
Que nos está pasando, que de alguna u otra forma se ha estado normalizando diversos tipos de agresiones.
Qué le pasa a nuestro país, a sus ciudadanos y a los migrantes.
Verdaderamente me impresiona ver el video mediante el cual se muestra la agresión a un Sargento de Carabineros, en Iquique, y a otro efectivo policial en Arica.
Es que no puede ser que agredan a un ser humano de esa forma, y además Carabinero.
Sin perjuicio de que algunos integrantes del alto mando de Carabineros de Chile se ha visto involucrado en hechos ilícitos, no es menos cierto que la gran mayoría de Carabineros, y en particular sus tropas, son personas intachables, que lo dan todo por mantener el orden público y la soberanía en nuestro país, sacrificando incluso a sus familias.
Mal pagados, pero dedicados por sobre todas las cosas. Preocupados por nuestra seguridad, pero desatendidos con la infraestructura y equipamiento que debieran disponer.
Me indigna ver ese video, de cómo ciertos pelafustanes, allegados, migrante de mala calaña se da el gustito de golpear a un efectivo de Carabineros de Chile. Quisiera agregar migrante cobarde y maletero por lo demás.
Según lo señalado por el Ministro del Interior, entiendo que serán deportados. Sinceramente, y aclarando que no soy abogado, no me parece la decisión porque al deportarlos no les pasará absolutamente nada.
Cómo es posible que se la lleven gratis después de esa golpiza, producto de la cual el Carabinero ha sido hospitalizado con serios daños corporales.
En sus países de origen no serán juzgados y, muy por el contrario, en una de esas regresan a Iquique.
O sea, la puerta giratoria nacional, ahora será una puerta giratoria internacional. Cometen el delito en Chile, los deportan, pero vuelven a delinquir en nuestro país.
Lo mejor sería que cumplieran una pena localmente, y que si no lo han vivido, vivan la experiencia de estar encarcelados para que aprendan la lección.
Es tal mi molestia, que me gustaría que se les aplicara la pena más gravosa que permita la ley, sin opción de reducción de penas. Que sientan mano muy dura por su accionar. Que sea un escarmiento y que no se repita.
Quiero sentir, alguna vez al menos, que en nuestro país la ley se aplica y es dura. Este caso debería ser ejemplificador.
Creo que será la única forma de lograr un párele a todo el relajo que existe hoy en día en Chile.
Hernán Cortez Baldassano
Ingeniero Civil U. de Chile
Enersa.cl







