-A sus 72 años, el músico oriundo de María Elena batió la marca mundial en el emblemático teatro de su tierra natal. Pese al hito artístico, el percusionista lamenta la falta de apoyo logístico por parte de la gestión municipal.
Ha pasado exactamente un año desde que el silencio de la pampa fue interrumpido por un ritmo incesante que duró más de dos días. Hugo Navarro Rojas, baterista con 54 años de trayectoria, conmemora el primer aniversario de su tercer récord mundial: 50 horas ininterrumpidas tras los tambores, una proeza que alcanzó a los 72 años en el Teatro de la Oficina Salitrera María Elena.
»Es increíble que ya pasó un año. Lo cumplí en mi tierra, a mi edad, y musicalmente fue perfecto: toqué más de 500 temas sin sentir dolor», comenta emocionado el percusionista, cuyas baquetas han pasado por grupos históricos como Los Rutters, King Size, Norte 6, Oro Blanco y Los Francos, además de una destacada etapa profesional en Mexicali, Baja California.
UN RÉCORD CON «PUNTO NEGRO»
A pesar de la magnitud del logro —con el que superó la marca del argentino Javier Martínez, quien registró 41 horas y media en Francia—, el festejo de Navarro tiene un sabor agridulce debido a la organización local.
Si bien destaca la disposición inicial de la alcaldesa de la Ilustre Municipalidad de María Elena, Viviana Cuello, el músico denuncia que la ejecución por parte de los mandos medios municipales fue deficiente. «El único apoyo real fue el préstamo del Teatro. No hubo gestión de alojamiento, alimentación ni asistencia médica básica para un evento de esta exigencia. Tuve que alojar en casa de un sobrino», explica el artista.
Navarro lamenta especialmente la nula promoción del evento: «Un funcionario promovió que era gratuito sin consultarme y los concejales no colaboraron. Si los eleninos se hubieran enterado, habrían ido en masa. Es la parte que uno quisiera olvidar, porque como pampino uno espera más cariño por parte de su municipio».
ORGULLO SALITRERO
Pese a los inconvenientes, la satisfacción de Navarro es plena. El músico, que hoy reside en Antofagasta junto a su esposa, resalta que su motivación siempre fue poner a María Elena en el mapa global.
»Mi deseo era que el país mirara hacia nuestra oficina, la única salitrera que sigue activa produciendo nutrientes para el mundo gracias al trabajo de su gente y a la excelente organización ejecutiva de SQM», tal vez debí pedir la colaboración a ellos», afirma.
Para Navarro, estas 50 horas fueron la culminación de una vida dedicada al ritmo. «Me preparé a conciencia. Estaba seguro de lograrlo porque la batería es mi pasión desde niño. A los 72 años demostré que, con preparación y amor por el terruño, no hay límites», concluyó el recordman pampino.







