- El acuerdo promoverá experiencias laborales, mentorías y formación práctica para fortalecer la empleabilidad en el sector tecnológico desde la educación superior.
En una ceremonia realizada en el Campus Casona Las Condes de la Universidad Andrés Bello (UNAB), la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (ACTI A.G.) y la UNAB firmaron un convenio de colaboración orientado a acortar la brecha entre formación académica y necesidades del sector tecnológico. El acuerdo fue suscrito por el presidente de ACTI, Francisco Guzmán, y autoridades universitarias, incluyendo al vicerrector de Vinculación con el Medio y Alumni, Ignacio Guerrero, y el decano de la Facultad de Ingeniería, Alejandro Caroca.
“Nuestro objetivo es que el talento no se desperdicie por falta de oportunidades. Ahora podremos tender puentes que antes no existían y conectar a los futuros profesionales con los desafíos del ecosistema digital desde etapas tempranas”, explicó Francisco Guzmán, presidente de ACTI.
La alianza contempla un plan de actividades conjuntas que incluyen ferias laborales, visitas a empresas del ecosistema ACTI, mentorías personalizadas a estudiantes destacados, colaboración en investigaciones sectoriales y participación activa en iniciativas de empleabilidad. Más de 60 mil alumnos—y particularmente los más de 5 mil de la Facultad de Ingeniería— se verán beneficiados por esta vinculación temprana con el entorno laboral.
Uno de los principales objetivos del acuerdo es ofrecer a los estudiantes oportunidades concretas para aplicar sus conocimientos en contextos reales, facilitando una transición más fluida entre el mundo académico y el profesional. Para la UNAB, este convenio representa una manera tangible de proyectar el desarrollo de su comunidad estudiantil.
“Muchos de nuestros estudiantes son de primera generación universitaria. Lo que necesitan no es solo acceso a la educación, sino también redes de contacto, experiencias prácticas y apoyo para construir una trayectoria profesional sólida”, comentó Ignacio Guerrero, vicerrector de Vinculación con el Medio y Alumni.
“Queremos que la transformación digital deje de ser una aspiración y se convierta en un estándar educacional. Este convenio permite llevar a la práctica un acercamiento más temprano entre nuestros estudiantes y las dinámicas reales del entorno profesional”, manifestó Alejandro Caroca, decano de la facultad.
El enfoque inclusivo del acuerdo también permitirá articular iniciativas junto a programas como el diploma de formación para jóvenes con necesidades educativas especiales, el fondo endowment para becas y acciones con perspectiva de género.
“La motivación también tiene que estar en recapturar a esas personas que, aun viviendo en Chile, están trabajando para el extranjero. Hoy tenemos la oportunidad de ofrecerles condiciones para que puedan generar ese mismo valor desde aquí, aportando al desarrollo local y fortaleciendo nuestra economía digital desde dentro”, afirmó María Fernanda Caicedo, presidenta de la Mesa de Equidad de Género de ACTI.
La importancia de conectar tempranamente con el mundo productivo también fue un punto relevado por el nuevo director de ACTI, Javier Larenas, quien aseguró que “La tecnología evoluciona tan rápido que, por ejemplo, el lenguaje de programación que uno aprende en la universidad puede perder vigencia en poco tiempo. Pero no así las metodologías, los skills para gestionar proyectos y trabajar en equipo que uno adquiere durante una práctica profesional”.
El convenio tendrá alcance nacional, considerando la presencia de la UNAB en regiones como Concepción y Viña del Mar. Para ACTI, representa una oportunidad concreta de descentralizar el acceso a oportunidades laborales y fortalecer la economía digital desde los territorios.
“De repente uno encuentra talento donde menos lo espera. Cuando logras llevar a esos jóvenes a un entorno que les permite desplegar su máximo potencial, los resultados son impresionantes. Por eso creemos que esta colaboración es solo el comienzo de algo más grande”, concluyó Francisco Guzmán.







