Señor Director: En esto de las redes sociales se ve o pasa cada cosa. Hace poco le tocó al Papa Francisco Primero, más conocido en Argentina como “Pancho Uno”.
Resulta que apareció el Sumo Pontífice haciéndole un ”corazón” (parecido al like o dedito de aprobación) a una linda modelo brasileña, que tiene su cuenta en Instagram.
Rápidamente las fuentes vaticanas aseguraron que el «me gusta», no salió de la cuenta de Su Santidad.
Entonces, ¿de dónde salió? Ya se sabrá. Y, seguro, hasta se escribirá páginas y páginas, otros harán un libro o una película. Lo mismo de siempre.
Como sea, estos casos le dan un desahogo a la mayoría de las informaciones terribles que hoy se imprimen en los diarios o que se proyectan en los noticieros de la televisión.
¿Y como ocurrió todo esto? Les cuento. En la cuenta en la red social del Papa Francisco se apareció la foto de la modelo brasileña Natalia Garibotto, de 27 años, la que fue retirada inmediatamente.
Y aquí viene la simpatía innata de la mayoría de nosotras las mujeres, porque la modelo dijo en su cuenta de Twitter: “Al menos voy a ir al cielo”.
Notable reacción.
Yo, como soy curiosa, busqué la foto de la modelo brasileña y, de verdad, es bella, fiel representante de nuestro mundo femenino. Cualquier hombre le pone un dedito para arriba. Incluso Pancho Uno.
Y eso es todo. No hay para qué escandalizarse.
Sepan ustedes que en los siglos anteriores, incluido el siglo 20, de donde vengo, habría provocado hasta una excomunión. Pero hoy, no. Es un pelo más de la cola.
Rosalía Lourdes Andrade Y.







