Siendo la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, ANAMURI, su organización base hace 10 años, y desde la cual asumió el desafío constituyente, Alejandra Flores, Convencional por el Distrito 2 de Tarapacá, participó en un Ampliado Nacional, con la presencia de mujeres indígenas desde Arica hasta Aysén.
La jornada se desarrolló recientemente de manera presencial, después de 18 meses de pandemia, en la localidad de Olmué, a los pies del cerro La Campana, donde se suscribió la “Declaración de Olmué”.
Indica en una de sus partes: “Nuestra organización ha sido capaz de sobrevivir a esta tragedia provocada por la acción criminal del capital, que no trepida en destruir la naturaleza y explotar a las personas -con la precariedad que significan la carencia de las prestaciones sociales, las enfermedades, la cesantía y la fragilidad de los pueblos- para seguir acumulando riqueza, dominar el mundo e imponer su agro-industria con su cultura de la muerte, apropiarse de nuestras conciencias, de nuestras formas de vida y de nuestra alimentación”.
AVANCES Y DESAFÍOS CONSTITUCIONALES
La Constituyente Alejandra Flores, de origen aymara y conectada con la lucha de las mujeres indígenas, se incorporó a este primer Ampliado Nacional post pandemia, ya como Constituyente, dando cuenta de los avances y desafíos de estos primeros meses de funcionamiento de la Convención. Expuso sobre la organización de la Convención Constitucional y cómo se está desplegando el trabajo preliminar a lo que será la escritura de la nueva Constitución.
La representante de Tarapacá fue parte de la Comisión de Participación Popular y Equidad Territorial, donde se aprobaron importantes iniciativas como Plebiscito dirimente, Jornadas de Deliberación Nacional, Cabildos distritales y locales, Encuentros Autoconvocados, Foros y Asambleas, Mecanismos diferenciados para asegurar la participación de grupos históricamente marginados, según detalló.







