Señor Director: En una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el debate sobre emprendimiento femenino exige mayor profundidad. No basta solo con destacar la resiliencia o la capacidad de esfuerzo de miles de mujeres que inician un negocio: el desafío hoy es fortalecer las condiciones que les permitan crecer y consolidarse.
Las cifras son claras. Según el estudio Radar Emprendedor de G100 junto a Criteria, solo un 23% de las mujeres emprendedoras declara que su negocio se ha fortalecido o crecido en el último año. Este dato no habla de falta de talento ni de compromiso: refleja condiciones estructurales que frenan la escalabilidad, como trayectorias laborales históricamente más inestables, menor acceso a redes estratégicas y una carga de cuidados que sigue recayendo desproporcionadamente en ellas.
Si queremos que el emprendimiento femenino sea un motor real de desarrollo, debemos avanzar en acompañamiento efectivo, acceso a financiamiento, mentorías de alto nivel y redes de colaboración sólidas. No se trata de asistencialismo: se trata de competencia en igualdad de condiciones.
Apoyar a las emprendedoras no es solo una causa, es una decisión estratégica para el crecimiento económico y bienestar social del país.
Catalina Swett
Directora Ejecutiva de G100







