Como una verdadera fuente laboral y de enseñanza, se transformó el Centro de Estudio y Trabajo, CET, del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Iquique (CCP), para 35 internas que cumplen condena en esa unidad penal, las que aprenden un oficio y reúnen recursos para sus familias.
Dicha labor se desarrolla en las diversas áreas que tiene el CET, donde las internas que reúnen los requisitos para postular a ese centro, tienen la posibilidad de laborar en panadería, pastelería, confecciones e hidroponía.
A cargo de esa unidad está el suboficial Fredy Fernández, que dirige el trabajo que se ejecuta al interior del CCP de Iquique. Además, cuenta con un equipo de funcionarias las que ejecutan las diversas labores como la jefa de producción, cabo segundo Francesca Barra.
La jornada laboral se cumple entre las 09:30 a las 15:00 horas, en el sector de pastelería, donde se preparan todas las solicitudes emanadas del exterior e interior del recinto, quienes trabajan de acuerdo a los pedidos como pasteles de diversos tipos, tortas, productos para coctel, dulces y salados, entre otros.
A ello se agrega el trabajo de panadería que se ejecuta de lunes a sábado, de 19:00 a las 23:00 horas, donde se producen 75 a 80 kilos de pan diariamente, destinado a la población penal y para los propios funcionarios.
El suboficial Fredy Fernández, expresó que en el sector de costura se trabaja en la confección de prendas de vestir, arreglo y reparación de ellas. “En este sector contamos con internas que son especialista en costura y confeccionan y arreglan todo tipo de prendas que los propios funcionarios e internas solicitan sus servicios”, expresó.
Agregó que ahora, también tienen a cargo el invernadero que se creó al interior de la unidad, gracias a un convenio con SQM, el que funciona en la actualidad con siete internas y tiene la producción de lechugas hidropónicas, acelga, perejil, cilantro, entre otros productos agrícolas.
Mientras que el suboficial Eddie Choy, encargado de los CET de la dirección regional, expresó que dicha unidad cumple un importante rol en el trabajo de reinserción, porque permite a las internas aprender un oficio y recibir un sueldo por su trabajo. “Los dos CET que mantenemos en la región, cumplen eficientemente con su propósito, como es el CCP, que un CET cerrado y el de Pozo Almonte, que es semiabierto. En ambos, se entregan las herramientas para el cumplimiento de la reinserción social, donde las internas e internos, adquieren un oficio que al cumplir con su condena, tienen como desenvolverse y trabajar en una especialidad que aprendieron mientras cumplieron con su condena”, manifestó.








