A eso de las 03 .00 de la madrugada del día martes 1 de enero de 2019 será la última bajada de rejas. Llegó el final…
Por Daniel Díaz Segovia, periodista UCN
Son 62 años de historia de la bohemia de Iquique que llega a su fin. Justo cuando se va el Año Viejo, baja la cortina para siempre el mítico y legendario Bar Genovés.
Quedarán muchos ”viudos”. Lo que diariamente pasaban a tomar una “caña”, o una “chelita”. Los que en la noche, junto a una de tinto mascaban sus sueños, sus penas y alegrías.
Hay un dicho que dice: ¡Quién no conoce el Bar Genovés, no es iquiqueño!
ANUNCIO OFICIAL
Como todos ya saben, a este querido e histórico Bar le quedan solo un día de existencia por lo que se informa que el día 31 de diciembre, nuestro querido Genovés abrirá sus puertas a la misma hora de todos los días y las cerrará para siempre a eso de las 03.00 de la madrugada del día martes 1 de enero de 20191.
Se invita a toda su distinguida clientela para que participen de la última bajada de rejas de este simbólico Bar, hecho histórico que quedará en los registros de la bohemia iquiqueña.
SU HISTORIA
“Amado y Mario Solimano deben descansar y así lo han manifestado, así que para la familia es una fecha que se recordará con pena y alegría; pena por el cierre de un icono de la bohemia Iquiqueña y felicidad por el descanso de nuestros padres”, señalan sus hijos.
Desde 1950 fue un gran emporio… tesón y empuje de un italiano llegado desde San Massimo, en la Liguria, Provincia de GÉnova. El mayor de 8 hermanos, quien llegó a Chile a los 17 años. En 1958 pasa a ser el Bar Genovés que abre sus puertas el 1 de febrero.
Recuerdo desde mi niñez a este Bar ubicado en la esquina de Tarapacá con Amunátegui, pero ya grandote, en las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado (¡uyyyyyy!) fui uno de sus parroquianos, especialmente después de la jornada coscacheras que se realizaban en la antigua Casa del Deportista, por supuesto, no había mesa desocupada.
FUTBOLERO Y COSCACHERO
El Bar Genovés, era un tradicional lugar de reunión. Por ejemplo, en la década de los sesenta la gente que trabajaba en las pesqueras, se dejaban mensaje para su horas de embarque.
En torno a una buena botella de vino los peloteros soñaron, en 1978, que era la oportunidad de ingresar al futbol profesional y nace la idea de fundar Deportes Iquique. Para muchos era la otra sede del Club Maestranza.. Ha cambiado la gente, un poco las costumbres.
Un par de veces para algunos medios entrevistÉ a Don Amadeo, un icono de dicho lugar y conocido por todos los parroquianos.
En su salón, no cabe duda, que nacieron muchos sueños y se tomaba al pulso a la vida cotidiana de los iquiqueños.
Testigo de las buenas y de la mala que ha vivido nuestra «Tierra de Campeones».
Allí se han celebrado los grandes triunfos de nuestro deportes, como aquella gloriosa noche brindada por Eduardo «Maravilla «Prieto, en el ring de la Casa del Deportista.
Las eufóricas jornadas de los año 79 y 80 con los «Dragones Celestes», donde el recordado Ramón Pérez Opazo, fundador del club y sus comensales dieron tremendo espaldarazo para que Iquique contara con fútbol profesional.
Recuerdo también a los parroquianos que llegaban luego de las funciones de los Teatros Nacional o Coliseo,que quedaban a pocas cuadras del local.
Jubilados y en especial «maestranzinos», que ya al mediodía le hacían al cacho, dominó o una buena brisca.
El Bar Genovés está ligado a la historia de Iquique. Cuantas generaciones han pasado por su salón y han probado sus mostos y han arreglado el mundo, en torno a una buena botella de «tin-tán», un par de chelas o simplemente un combinado.
Es uno de los pocos Bares que cuenta con una barra y también con mesas para sus clientes.
Su ambiente es de la típica bohemia iquiqueña. El único que estaba abierto hasta la 4 de la madrugada y lugar indicado para el trago del estribo. Aquella que conserva sus tradiciones. La de la conversa, la de los amigos, los compadres. Donde se conversa sobre el fútbol profesional, el de los viejos tercios, del boxeo, en fin del deporte en general y también del acontecer local.
Uno llega y siempre encontraba una «garganta» amiga.
La esquina es una postal de nuestro querido Iquique y que este 31 de diciembre dirá adiós para siempre. (D.D.S)







