Señor Director: El teletrabajo en estos días es un concepto que se ha vuelto familiar Esta es una opción para algunos de poder continuar con sus actividades laborales desde la comodidad del hogar, un privilegio al que no todos pueden acceder ya que no hay forma en que el maestro de la construcción, el encargado/a de aseo, los profesionales de la salud, entre otros.
Sin embargo, tiene sus dificultades.
El trabajador solo tiene la posibilidad de diferenciar espacios y establecer sin ningún tipo de contratiempos horarios y periodos de trabajo y pausa/descanso. Sin embargo, para el que es más complicado, es para aquel que tiene niños en casa sin posibilidad de salir y muchos de ellos, sin poder comprender el actual escenario.
Están los espacios más reducidos, departamentos en los cuales diferenciar espacios es complejo. Sin un jardín o patio que de la opción de romper la rutina. En muchos casos, estar conectados de forma continua. Disponibles a toda demanda con las actividades propias de mantención de una casa. Las actividades propias de la crianza, y de entregar apoyo y supervisión del trabajo de las innumerables páginas de guías y actividades de índole escolar.
¿Qué hacer? No creo que exista una sola respuesta, ya que cada situación cuenta con su sello particular e individual. Pero hay algunas recomendaciones generales como dividir, si es posible, responsabilidades y roles, con variabilidad en la jornada y días de la semana evitando así sobrecargar o generar tediosas jornadas que se repiten una y otra vez volviéndose una tortura. Implementar espacios de trabajo paralelo a los niños con sus actividades escolares o recreativas.
También es necesario realizar pausas que impliquen moverse, saltar, gastar energía física.
Se enojaran, se pelearan, pero también se reirán, jugarán. Pasará el tiempo y recordarán cómo fueron esos días en que estuvimos todos en casa y que, contrario a lo complejo del panorama, la familia estuvo junta.
Claudio Acevedo
Académico Escuela Terapia Ocupacional U. Andrés Bello