Tras la presentación en el juicio oral de numerosa prueba testimonial, pericial, fotografías y videos, el Fiscal de Delitos Violentos, Francisco Almazán (en la fotografía), logró la condena de un hombre, de nacionalidad chilena, de 28 años, acusado como autor de los delitos de homicidio calificado y tenencia ilegal de arma de fuego y municiones, tras haber dado muerte a un joven con un disparo en la cabeza, cuyo cuerpo enterró en un sector eriazo de Pozo Almonte.
El fiscal Almazán presentó en el juicio los testimonios de testigos y de los funcionarios de la Brigada de Homicidios, quienes bajo la dirección de la Unidad de Análisis Criminal de la Fiscalía de Tarapacá, realizaron las diligencias investigativas desde que se presentó la denuncia por presunta desgracia de la víctima, logrando a través de las declaraciones de testigos y de los análisis de las imágenes de cámaras de vigilancia y del tráfico de datos del teléfono celular del imputado -que fue la última persona que vio a la víctima-, determinar que su versión inicial tenía inconsistencias, confesando los hechos en una segunda declaración.
Terminado el juicio el tribunal condenó al acusado por el delito de homicidio calificado, acogiendo la agravante de premeditación. La lectura de sentencia será el 30 de enero.






