Señor Director: Creo que ya van como tres conductores los que se han decidido ir contra el tránsito en la ruta concesionada Iquique-Aeropuerto-Iquique.
Por supuesto, ponen en riesgo a todos los que transitamos correctamente por esa ruta. Entonces, la autoridad dice hay que manejar con precaución. ¡Pero si todos manejamos atentos! Y son éstos inconscientes los que saben que andan como Pedro por su casa, confiando en fierros mal mantenidos. Más encima.
El problema está en que muchos tienen licencia de conducir y creen que saben. Pero no. No tienen idea. Pertenecen a esos que creen que porque van en un auto que responde a la velocidad que se le aplica, entonces son dueños del mundo y se sienten dueños de él. Y la consecuencias las pagamos todos.
He recorrido cientos de veces la ruta concesionada y nunca he visto personal preocupado por quienes por ahí circulan. Por la noche hay tramos muy oscuros. Parecen que tampoco hay cámaras de televigilancia.
Los accidentes continuarán porque anda mucho conductor flaite-flaite-flaite y también arrogantes-arrogantes-arrogantes. ¿Se ha fijado a la velocidad que circulan esos que andan en camionetas arrendadas? ¿Ha visto alguna vez a un transfer a velocidad moderada?
Tanto los flaite como los arrogantes, ambos especímenes, están seguros que nada les ocurrirá. Después si les llega ocurrir algo, entonces eran tan buenos, si no le hacían mal a nadie, pero es que son pecados de juventud, etc.
Ahora los que vienen y van por la ruta costera creen que pueden circular a alta velocidad. El radio urbano llega hasta la ballenera, entonces la velocidad es de 50 kilómetros. Después se puede circular a 100, pero éstos creen que es desde la rotonda Chipana- ¿Quién controla? ¿Quién partea? Nadie. ¿Han contado cuántas animitas hay entre esa rotonda y Bajo Molle?
No se ve la prudencia ni el sentido común. Dios nos proteja.
Rebeca Ruiz Cáceres






