Con una estadística alarmante de 13 accidentes de camiones en lo que va del año —11 de ellos con patente boliviana—, se llevó a cabo la primera mesa de trabajo encabezada por el Gobernador Regional, Diego Paco, y el Delegado Provincial de Parinacota, Sebastián Huerta.
En la instancia, integrantes del Consejo Regional (CORE) de Arica y Parinacota alzaron la voz para exigir que la problemática de la ruta 11-CH, la «Ruta de la Muerte» , sea abordada como un deber de Estado.
Un problema estructural y diplomático
El consejero Oscar Pantoja fue enfático en señalar que la solución requiere la intervención del Gobierno Central y una actualización del Tratado de 1904. «Vemos con estupor cómo se daña el medioambiente y a las comunidades. Los transportistas bolivianos no cuentan con la misma exigencia de licencia profesional ni vehículos en condiciones óptimas como los chilenos», denunció, haciendo un llamado a las autoridades con autonomía a presionar por mayor inversión.
Por su parte, la consejera Lorena Ventura y el consejero Cristian Villanueva pusieron el foco en el daño irreparable a la Reserva Mundial de la Biosfera. Los constantes derrames de hidrocarburos y químicos en vertientes y bofedales están poniendo en jaque el ecosistema que se extiende hasta el Valle de Lluta.
Cargas peligrosas al ferrocarril y control de velocidad
Una de las propuestas más reiteradas fue el traspaso de carga crítica a las vías férreas. El consejero Carlos Ojeda solicitó formalmente que los camiones con sustancias peligrosas dejen de transitar por la 11-CH: «El ferrocarril está en condiciones de hacerlo». En la misma línea, Daniel Linares propuso la instalación de inhibidores de velocidad —similares a los usados en la Región de Atacama— y una fiscalización policial permanente en las curvas más críticas.
Venta ilegal de combustible y seguridad ciudadana
La consejera Lin-Kiu Ly lanzó una alerta sobre un foco de peligro latente en el Valle de Lluta: la venta ilegal de combustible en estacionamientos informales. «Hablamos de ‘parques’ de hasta 200 camiones cerca de zonas donde viven 3 mil familias. Es urgente el traslado de estos antepuertos al sector de Pampa Concordia y aumentar la fiscalización nocturna», advirtió.
Finalmente, la consejera María José Victoriano expresó su preocupación por la posible reducción de presupuestos de seguridad y abogó por una «batería de iniciativas preventivas» que consideren el factor cultural y la educación vial en la ruta.
Compromisos a corto plazo
La reunión contó con la presencia de la Cónsul de Bolivia, Elder Geovanna Rodríguez, quien se comprometió a canalizar estas inquietudes con su gobierno.
Al cierre, el Gobernador Diego Paco concluyó que el objetivo final es «disminuir la accidentabilidad y resguardar el parque nacional». En la próxima sesión, cada servicio público asistente deberá presentar compromisos y plazos concretos para mitigar la crisis en la ruta que conecta a Chile con el cono sur.







