Con la llegada del verano, el CrossFit se toma los boxes de todo Chile. Sin embargo, esta práctica, además de resistencia, exige una preocupación especial por prevenir lesiones, principalmente en el hombro, una de las articulaciones más exigidas en esta disciplina debido a la elevada carga mecánica y repetición, al empleo de movimientos pendulares asistidos por impulso corporal y a la producción de fuerza de carácter balístico propia de este deporte.
La evidencia científica indica que este entrenamiento se asocia a una tasa moderada de afecciones musculoesqueléticas, que fluctúa entre 2,1 y 3,1 lesiones por cada mil horas de entrenamiento, siendo el hombro la zona más frecuentemente afectada. En este contexto, explorar estrategias que permitan mejorar su perfil muscular y funcional es relevante para mitigar el riesgo de lesión sin alterar la lógica propia de este deporte.
Bajo ese escenario, un estudio chileno recientemente publicado en la revista científica Shoulder & Elbow exploró el uso de una herramienta poco habitual en CrossFit: la cuerda para saltar con peso. Este fue liderado por el Dr. Maximiliano Torres, académico de la Facultad de Salud y Ciencias Sociales de UDLA y codirector del Núcleo de Investigación en Salud, Actividad Física y Deporte (Isafyd) de Sede Viña del Mar. También participaron docentes de la Symbiosis International University (India) y de las Universidades Viña del Mar y Andrés Bello.
El objetivo fue evaluar los efectos de un programa de seis semanas de entrenamiento con cuerda para saltar con peso sobre el perfil isocinético del hombro en practicantes de CrossFit, como una alternativa complementaria y con potencial preventivo, sin sacar a los atletas de su entorno deportivo habitual de entrenamiento. “Este elemento no es parte del entrenamiento regular. Por eso nos interesaba observar qué ocurría al incorporarla pensando en la salud del hombro”, señala el académico.
El entrenamiento con cuerda para saltar ha sido tradicionalmente reconocido por sus beneficios cardiovasculares, así como por su aporte en coordinación, agilidad, resistencia y equilibrio. En su versión con peso, sugiere una mayor activación muscular en el hombro, particularmente en la rotación externa y en los estabilizadores escapulares, considerados claves para la integridad de esta articulación durante actividades de alta intensidad. No obstante, había sido estudiado principalmente en deportes como el voleibol y el fútbol, y no en CrossFit.
La investigación consideró la participación de 18 hombres y mujeres de la Región de Valparaíso, de niveles principiante, intermedio y avanzado, quienes realizaron sesiones de ejercicio tres veces por semana durante seis semanas. Antes y después del periodo de intervención, se evaluó la fuerza y el equilibrio muscular del hombro mediante pruebas biomecánicas utilizadas habitualmente en deporte y rehabilitación.
Agrega que un dato interesante fue que las mujeres del estudio mostraron mejores indicadores de equilibrio muscular del hombro, un aspecto relacionado en la literatura con menor riesgo de lesión, aunque aclara que se trata de un hallazgo preliminar. “Esta es una señal interesante, pero todavía no una conclusión. Sin embargo, abre nuevas preguntas para futuras investigaciones”, añade.
El mensaje del investigador de UDLA para quienes entrenan CrossFit este verano es claro: la cuerda con peso no reemplaza el trabajo específico de fuerza, pero podría ser una herramienta complementaria, fácil de usar dentro del box y con un posible enfoque preventivo de lesiones. “La prevención no siempre requiere sacar al deportista de su entrenamiento. A veces se trata de sumar pequeñas estrategias bien diseñadas”, concluye.







