En la zona el porcentaje de imputados pertenecientes a pueblos originarios llega casi al 11 por ciento, cuatro veces más que el promedio nacional.
Con un equipo que ya suma cuatro abogados dedicados al área, la Defensoría Regional de Tarapacá avanza en la consolidación de su Modelo de Defensa Penal Indígena que se basa en un trabajo iniciado ya en mayo del año 2017. Tal modalidad considera por ahora la atención de los extranjeros en prisión preventiva que pertenecen a alguna etnia, con una cobertura que llega casi al 90 por ciento de las personas en esa condición, la que se ampliará el próximo año a todos los imputados pertenecientes a pueblos originarios, nacionales o foráneos, estén o no en prisión.
La variable intercultural es muy relevante en la zona, puesto que los formalizados indígenas por delitos penales son un 10,8 por ciento, casi cuatro veces más que a nivel nacional. Además, la población que declara su pertenencia a alguna de las etnias alcanza aquí a casi al 25 por ciento, mientras que a nivel nacional esa proporción llega al 12,8.
Esa nueva etapa de especialización que registra la DPP Tarapacá corresponde a la coronación del proceso iniciado hace 18 meses con la atención dedicada a las mujeres detenidas en los centros de Gendarmería de la zona, cumplida por un equipo encabezado por un defensor. En ese momento, la iniciativa se hizo cargo de la especial situación de ellas tras colaborar el año 2015 en la elaboración del ‘Protocolo de atención a mujeres indígenas extranjeras privadas de libertad’, instrumento elaborado por iniciativa de la Defensoría Penal Pública, con respaldo de la organización Eurosocial.
Actualmente, Tarapacá tiene dispuestos a cuatro defensores y a cuatro asistentes administrativas abocados a atender específicamente a los extranjeros indígenas que permanecen en prisión preventiva, lo que abarca a la mayor parte de los imputados de pueblos originarios en esta jurisdicción. A esos especialistas los apoyan los directivos regionales más el encargado de Informática y la Facilitadora Intercultural.
El grupo sesiona periódicamente para coordinar su trabajo, revisar las experiencias e incorporar innovaciones, tanto desde los aspectos jurídicos, administrativos, informáticos como interculturales. Además, ya son 12 los defensores y 2 los profesionales que se han capacitado en seminarios de especialización en defensa penal intercultural.
El Defensor Regional de Tarapacá, Marco Montero, destacó que esta línea especializada ha conseguido aumentar la calidad de la defensa y agilizar los procesos judiciales que se aplican a sus representados. “Con la experiencia piloto se logró identificar y estructurar una forma de gestionar estas defensas especializadas, considerando las particularidades de las personas atendidas, la dinámica regional y sus requerimientos”, remarcó el personero.








