El Domingo de Ramos es una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico cristiano. Profundamente arraigada en la tradición católica, conmemora el ingreso triunfal de Jesús a Jerusalén y anticipa los momentos más intensos de su pasión y muerte. En Chile, se posiciona como una de las festividades religiosas más concurridas del año, reuniendo a miles de personas en parroquias y procesiones a lo largo del país.
“Esta es una celebración con doble sentido: por un lado, la alegría del ingreso triunfal de Jesús a Jerusalén; y por otro, la reflexión sobre su pasión y muerte”, explica Andrés Goycoolea, historiador de Extensión Cultural de la Universidad de los Andes.
Una tradición histórica que une cultura y espiritualidad
El contexto histórico también es clave: “La peregrinación desde Galilea a Jerusalén, la presencia del templo —centro espiritual del pueblo judío—, y la autoridad de Poncio Pilato como procurador romano, enmarcan esta historia en un momento político y religioso fundamental”, agrega el historiador.
A más de dos mil años de aquel primer Domingo de Ramos, la tradición sigue plenamente vigente. “Es probablemente de las celebraciones católica más populares en Chile. Las iglesias se repletan y las calles se llenan de vida”, destaca Goycoolea.
Se trata de una jornada cargada de sentido espiritual y profunda conexión cultural, que prepara el camino hacia el momento central del calendario litúrgico: la Pascua de Resurrección. Una historia de esperanza que, año tras año, convoca a multitudes y renueva la fe.
Cada año, la Semana Santa se consolida como una de las festividades más relevantes del país, donde convergen manifestaciones de fe y tradiciones centenarias que han evolucionado desde el período colonial hasta la actualidad, integrando tanto ritos religiosos solemnes como prácticas familiares contemporáneas.
*Cuándo es Domingo de Ramos 2026 y qué se celebra
Este año, el Domingo de Ramos cae hoy 29 de marzo y la jornada marca el inicio de la Semana Santa. El Domingo de Ramos se caracteriza por los ramos bendecidos en la misa, que conforman el signo concreto de la bendición de Dios, de su protección y ayuda.







