En los últimos años nuestro país ha tenido avances en el reconocimiento de las diversidades sexuales dentro de la sociedad. Hoy contamos con leyes, normas, planes y orientaciones para garantizar el reconocimiento de las diversidades, objetivo que también hemos impulsado desde el Ministerio de Educación.
Sin embargo, estas medidas no necesariamente se han traducido en la erradicación de la discriminación y las exclusiones de estudiantes en el sistema educativo. Lamentablemente, hemos seguido conociendo casos de vulneración de derechos ocurridos en algunos establecimientos educacionales del país.
Por eso creemos que es urgente seguir fortaleciendo la educación inclusiva, porque de esto depende el desarrollo integral de miles de estudiantes y, sobre todo, dependen sus vidas. Por eso es que avanzar en el reconocimiento y valoración de las diversidades no es solo un compromiso, sino que es una convicción profunda del Gobierno del Presidente Gabriel Boric.
Para lograr esta transformación cultural, es fundamental generar -dentro de las comunidades educativa- espacios libres de discriminación y violencia de manera que sean espacios propicios para el aprendizaje para todos los estudiantes. Por ello es que este 17 de mayo, en que se conmemoró el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, el Ministerio de Educación presentó las “Orientaciones para el resguardo del bienestar de estudiantes con identidades de género y orientaciones sexoafectivas diversas”, que buscan que las comunidades educativas generen esos espacios de protección para todos y todas.
Este documento (disponible en https://inclusionyparticipacion.mineduc.cl/inclusion-de-estudiantes-lgbtiqa/) entrega un conjunto de recomendaciones y acciones sugeridas que los establecimientos pueden aplicar para acoger a sus estudiantes de la diversidad. Además, las orientaciones van acompañadas de un conjunto de experiencias y ejemplos de comunidades educativas que han realizado acciones para resguardar el derecho de sus estudiantes.
La tarea de la educación inclusiva requiere de las voluntades de todos los actores del sistema educativo, por ello, queremos invitar a la ciudadanía, especialmente a las familias, a los apoderados y a las comunidades formativas, a sumarse a los espacios que ofrecen las escuelas y liceos para velar por el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
Avanzar en la educación inclusiva es un desafío país y una urgencia para el Ministerio de Educación, ya que en la riqueza de lo diverso están las mejores oportunidades para adaptarnos a un mundo cambiante y para tener una vida más justa, plena y feliz. Las y los invito a avanzar en inclusión.
*Liliana Valenzuela Espinoza, Secretaria Regional Ministerial (s) de Educación







