- Cuando salimos de viaje, es normal que nos encontremos con la pregunta de cómo está Vidal o El Niño Maravilla, mientras otros nos creen tan pitbull como Gary Medel.
- Lo cierto es que en el extranjero somos reconocidos por muchas cosas.
Existen muchas cosas por las que destacamos en el extranjero, desde nuestros diversos paisajes a lo largo y estrecho del país, hasta algunas peculiaridades culinarias. ¿Cómo es posible que comamos pan con palta? Y la respuesta llega sola al afuerino cuando lo prueba.
Y ni hablar de las sopaipillas con mostaza, que conquistan el corazón de cualquiera. En la misma categoría está el chancho en piedra, porotos con riendas, los anticuchos y las empanadas, estas últimas invitadas infaltables a las celebraciones de Fiestas Patrias, una celebración única y tradicional del chileno, donde el buen asado, el baile de cueca y la reunión con los amigos se extiende durante días y hasta semanas.
Además, contamos con el privilegio de tener diversos paisajes de norte a sur; playas, desiertos, campos, y viñas, las cuales han permitido el buen cultivo de la uva, que da como resultado unos vinos con excelente calidad de exportación. Entre ellos destaca Casillero del Diablo de la Viña Concha y Toro, que con sus diferentes variedades ha logrado posicionarse recientemente como la segunda marca de vino más poderosa del mundo, conquistando tanto paladares nacionales, como internacionales.
En ese mismo sentido, destaca el enoturismo, lo cual es una excelente oportunidad para dar a conocer, tanto a extranjeros como locales, las bondades de los suelos y el clima chileno y así mostrar una de las industrias con mayor potencial económico del país.
Lo cierto es que de norte a sur este país tiene suficientes elementos diferenciadores para darse a conocer en el mundo entero, y si es que nada de eso funciona, solo tenemos que conversar con alguien para que nuestro peculiar acento y forma de hablar, los haga reconocernos en donde sea que estemos.