-Estamos esperanzados en que, como país y ecosistema logístico, adoptaremos los aprendizajes que nos permitan seguir siendo un destino atractivo.
La literatura coincide en señalar que: la logística es el motor clave que hace girar a la economía. La aseveración no puede cobrar mayor relevancia cuando observamos que hace tan solo unos días se puso en jaque la cadena de suministro del país.
En Tarapacá esta realidad la vivimos en carne propia. Contenedores detenidos en el puerto, compradores a la espera de contar con sus mercancías, así como usuarios de ZOFRI dando un sinnúmero de explicaciones a sus clientes locales y extranjeros, fueron los componentes de la movilización.
Paradojalmente, mientras transcurría esta movilización, en Antofagasta participábamos de un encuentro del corredor bioceánico que une el norte de Chile con el sur de Brasil y en donde Tarapacá estaba ampliamente representada por diferentes actores público-privados, marcando un verdadero hito.
El valor que adquiere administrar correctamente los costos de la cadena logística, en donde los tiempos de entrega y desplazamientos son claves para la eficiencia, se contraponía con escenas de carreteras carentes de movimiento de carga. La imagen que entregamos a las visitas extranjeras presentes en el encuentro no fue de las mejores, sobre todo si consideramos que una de las ventajas que esgrimimos es la estratégica ubicación geográfica. Lamentablemente, esta natural condición poco ayuda si evidenciamos contratiempos de esta índole, respecto de la utilización de estas vías para la conexión de mercados en la macrozona.
No obstante, igualmente estamos esperanzados en que, como país y ecosistema logístico, adoptaremos los aprendizajes que nos permitan seguir siendo un destino atractivo, por ejemplo, para las agroexportaciones de Mato Grosso del Sur, además de zonas productoras del Paraguay y Argentina. Cada vez está más cerca este anhelo para las regiones del norte chileno, por lo que se vuelve un imperativo pensar en la infraestructura vial que se requiere para abordar este gran desafío: conectividad, inversión en carreteras, conexiones puerto-ZOFRI-frontera, inclusive dar solución a aspectos higiénicos como pavimentación de calles y rutas internacionales.
La logística es una ola que arrastra todo a su paso. Si no estamos preparados, derribará nuestras expectativas y serán otros los beneficiados. Es momento de seguir accionando y trabajando en conjunto. La comitiva tarapaqueña en la Segunda Región fue un gran paso.
*Alfredo Leiton Arbea, Presidente del Directorio de ZOFRI S.A.







