Obesidad, enfermedad renal crónica, estrés y problemas dentales son algunas de las condiciones que afectan a miles de gatos en Chile, pero sin señales evidentes. Un experto UNAB explica cómo detectarlas a tiempo y mejorar la calidad de vida de tu felino.
A diferencia de los perros, los gatos suelen ocultar el dolor o el malestar. Por eso, muchas enfermedades pueden avanzar en silencio, empeorando hasta que ya es demasiado tarde. La buena noticia es que, con observación atenta, controles periódicos y algunas rutinas simples en casa, es posible detectar señales tempranas y prevenir complicaciones indeseadas.
El Dr. Claudio Galleguillos, director del Hospital Clínico Veterinario Sazié de la Universidad Andrés Bello, advierte que es muy común que felinos lleguen con enfermedades que, ya sea por falta de observación o falta de controles médicos, podrían haber sido detectadas antes.
“Hay enfermedades que no muestran síntomas evidentes hasta etapas muy avanzadas. La enfermedad renal crónica, por ejemplo, es muy común en gatos mayores. A diferencia de otros órganos del cuerpo, el riñón no tiene la posibilidad de repararse, por lo que al momento del diagnóstico solo podemos ayudar evitando que el riñón siga deteriorándose, pero no es posible revertirla.”, explica el Dr. Galleguillos.
“También hay que estar atentos a los cambios de peso y evaluar si es por cambios en las capas grasas o cambios en las capas musculares, dado que nos ayudan a identificar distintas enfermedades que podrían estar afectando en forma silenciosa a nuestros gatos”, agrega el especialista.
Afecciones como el hipertiroidismo, la cardiomiopatía hipertrófica, la hipertensión sistémica y la artrosis pueden avanzar de forma sutil y no manifestarse con claridad dificultando la posibilidad de tratamiento.
“En el caso de la artrosis, que afecta a las articulaciones, puede ser difícil de detectar, dado que los gatos, en su afán de ocultar el dolor, van disminuyendo su movilidad en forma gradual, lo que inicialmente parece imperceptible y nos vamos acostumbrando a la nueva movilidad pensando que es parte de su vejez, sin a veces darnos cuenta que el problema es dolor”, explica el Dr. Galleguillos.
Otra condición común es el estrés, sobre todo en gatos que viven en departamentos sin suficiente estimulación. Esto puede derivar en problemas urinarios, pérdida de apetito o comportamientos destructivos con el entorno.
Pequeñas señales que pueden dar la alerta
Una de las claves para detectar enfermedades de manera temprana es observar los pequeños cambios de comportamiento de tu felino.
“Estos pueden ser cambios de movilidad, por ejemplo, antes se subía a la mesa y ahora prefiere subirse primero a una silla y luego a la mesa. También es importante observar si hace ruidos extraños o rechinar de dientes mientras come, si está salivando mucho, si está comiendo más o menos que antes y está bajando de peso”, señala el médico veterinario de la UNAB.
El uso del arenero también puede ser un indicador. “Por ejemplo, si antes un saco de arena duraba dos semanas y ahora dura 10 días. También es necesario observar sus deposiciones para detectar cambios en tamaño o consistencia”.
Otros comportamientos que debes observar son si tu felino busca lugares donde ocultarse constantemente, si le cuesta acicalarse o hay zonas de su cuerpo que ya no lava regularmente o si encuentras vómitos -aunque sea solo de saliva- con más regularidad.
En este sentido la gran recomendación es realizar un chequeo médico regular, especialmente a partir de los 7 años. “Llevar a tu gato al veterinario al menos una vez al año, incluso si parece estar bien, puede marcar la diferencia. A nivel internacional se recomienda que los gatos se hagan chequeos completos a partir de los 7 años, los que deberían incluir mínimamente un examen físico completo, exámenes hematológicos y bioquímicos, y una evaluación de la orina, y en algunos casos ecografía y radiografías”, indica el Dr. Galleguillos.
Además, recomienda enriquecer el ambiente de estos animales de compañía con rascadores, juegos, escondites y rutinas que mantengan su mente y cuerpo activos para evitar el estrés y ayudar a mantenerlos sanos y felices.







