En medio del aumento de incendios y emergencias reportadas durante el último tiempo, hay un elemento que suele pasar desapercibido hasta que, en muchos casos, es demasiado tarde: el extintor portátil.
Un elemento pequeño, silencioso, muchas veces olvidado en una pared, puede marcar una diferencia entre un incidente controlado y una tragedia mayor. Sin embargo, hoy sabemos que no basta con “tener uno”. Debe estar certificado, vigente, correctamente mantenido y adecuadamente elegido para el tipo de riesgo existente.
Un reciente informe de SERNAC sobre el mercado de extintores portátiles reveló brechas preocupantes: deficiencias en la información entregada a personas consumidoras, falta de claridad en canales de venta digitales y opacidad en los servicios técnicos de mantención, entre otras cosas. A esto se suma un aumento de reclamos por incumplimientos en la entrega, documentación o estado de los equipos. Es decir, no solo enfrentamos incendios, también fallas en la cadena de seguridad preventiva.
El problema es de fondo, ya que muchas personas consumidoras compran extintores como si fueran un simple requisito o una especie de “check” en una lista por cumplir. Pero un extintor no es decoración ni un trámite, es un dispositivo de respuesta inmediata.
También existe una falsa sensación de seguridad. Ver un extintor instalado genera tranquilidad automática, aunque nadie haya verificado su presión, fecha de mantención o su certificación. Esa confianza sin revisión es peligrosa. La seguridad real no está en la presencia del equipo, sino en su confiabilidad operativa.
En estos casos el rol de las y los consumidores es clave, pero no suficiente. Se requiere un mercado más regulado y transparente, mejor fiscalización y registros claros de servicios técnicos autorizados.
La prevención de incendios no comienza cuando aparece el humo, comienza mucho antes, en la compra informada, en la mantención periódica y en la educación sobre el correcto uso de los extintores portátiles. Un producto adecuado, certificado y operativo es una de las inversiones más simples y más rentables en seguridad.







