Señor Director: El último Estudio de Precios de Alimentación Laboral elaborado por Edenred muestra que el gasto promedio diario para almorzar en restaurantes y cadenas durante la jornada laboral alcanzó los $8.525 a nivel nacional, un 3,3% más que en 2024.
Si miramos la serie histórica, el alza es aún más evidente: en 2019 el ticket promedio era de $5.267 y hoy supera los $8.500. En contraste, los valores en cafeterías y casinos registraron una leve baja de -0,8% ($5.049) y los supermercados se mantuvieron prácticamente estables ($5.219), lo que entrega cierto alivio en otros canales de consumo.
Las diferencias territoriales también son significativas. En la Región Metropolitana el gasto en restaurantes subió 6,6%, llegando a $9.079, mientras que regiones como General Carlos Ibáñez del Campo ($11.147), Antofagasta ($11.064) y Ñuble ($10.708) presentan los precios promedio más altos del país. Al mismo tiempo, La Araucanía ($5.801), Tarapacá ($6.315) y Atacama ($6.673) se ubican entre las más económicas. Incluso dentro de la RM existen brechas relevantes: comunas como Colina y Vitacura superan los $13.000 por almuerzo, mientras que en San Miguel el promedio es de $4.946.
Estos datos confirman que la alimentación se ha convertido en un componente crítico del presupuesto de los trabajadores y en un factor estratégico para las empresas. No solo impacta en la salud, productividad y el clima laboral, sino que también fortalece el compromiso y la vinculación de los equipos con sus organizaciones.
Contar con información actualizada y herramientas adecuadas para gestionar este beneficio, como sistemas que aseguran su correcta destinación y trazabilidad, resulta clave para tomar decisiones responsables y eficientes.
Por ello, incorporar o fortalecer el beneficio de alimentación no debiera postergarse: hoy es una necesidad concreta para miles de trabajadores y una inversión estratégica para todas las empresas, independiente del tamaño.
Gonzalo Silva
Gerente General
Edenred Chile







