Según la última Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, el 27,6% de la población chilena podría sufrir de hipertensión. De esa cifra, el 25,5% corresponde a hombres y un 27,7% a mujeres.
Un tema que toma especial relevancia en verano son las alzas de temperatura, propias de la época, y más aún los golpes de calor, que representan un riesgo extra para este grupo. Estos golpes pueden generar dos efectos que para un hipertenso pueden significar un cuadro agudo grave: la deshidratación y dilatación de las arterias que generará un aumento del flujo sanguíneo, desencadenando un alza de presión aún mayor.
El problema, es que la hipertensión es una patología que puede ser asintomática. Por esto, es importante mantener siempre una buena hidratación durante este periodo. Ahora, si comienza a percibir síntomas como mareos, náuseas, decaimiento, dificultad para respirar, palpitaciones, sensación de agotamiento o rigidez en la zona de la nuca, podría estar generando un cuadro agudo que necesita ser tratado por especialistas.
Pero no todo son malas noticias, pues con un buen diagnóstico, tratamiento y simples, pero cruciales cuidados, es posible llevar una vida normal. Algo que finalmente se logra poniendo atención al propio cuerpo y buscando ayuda médica.
Paula Molina, Químico farmacéutico de Farmacias Ahumada.






