Señor Director: Todo lo bueno se termina. Es una ley de la vida. Y duele.
Era una empresa que ofrecía calzado de buena calidad.
Siempre recuerdo cuando los compraba en la Pulpería de mi oficina salitrera.
Leí que la marca seguirá, pero los importarán.
He tenido la suerte de usar siempre esta marca, aunque en el último tiempo estaban muy caros.
Leí que el ministro de Economía dijo en un diario que “uno podría pensar que Chile ya no produce zapatos, se cierra Guante, se cierra otra empresa. Yo estuve con una emprendedora nueva, que partió hace dos años, no produce lo de Guante, pero produce 600 pares mensuales, está exportando a Australia, produce y vende a precios caros, hay innovación».
Con todo respeto, no es lo mismo. El slogan de esa fábrica de calzado era: “Guante, imitado, pero jamás igualado”. Así de simple. Lo siento por los trabajadores que se quedaron sin su fuente laboral.
Anastasio Olivares G.








