Hacer una patria mejor para los que vivimos en esta “larga y ancha, azul y profunda” tierra y mar, es y será una gran responsabilidad de todos los chilenos/as. También, de quienes han adoptado este territorio como su segundo país. A los cuales, los ha acogido como si fueran “el hijo pródigo” descrito en las parábolas de Cristo.
Estos pensamientos son como la noche que antecede al primer veredicto popular del día domingo 25 de octubre. La ciudadanía hará historia con la nobleza de su legítima opción. Se despliega la civilidad consciente de su derecho en pos de que respete su voluntad.
El destino del Chile dependerá en parte de estas elecciones y de dos etapas más que cumplir. Hay que tener paciencia y el pueblo la ha tenido siempre. Solamente, sostener que este mes de octubre tendrá una efeméride dentro del espacio imborrable del alma ciudadana en la construcción de un Estado democrático, solidario y de bienestar.
Creo que debemos exigirnos más a fondo. Los actuales mecanismos de participación los manipula el poder político. Por tanto, es trascedente ir a votar. El hecho de tener el voto voluntario, era porque sabíamos que nuestra cultura cívica era sólida. Deberíamos tener la capacidad de intuición para añadir a nuestros conocimientos el fortalecer nuestra participación en los procesos electorales. No obstante, sin temor a equivocarme, las políticas del presente siglo, seguirán estando en el centro del debate acerca de la participación ciudadana sobre el rol, tamaño, la fuerza del Estado y su verdadera descentralización.
Aquí, en esta grandiosa tarea no sobra nadie. Los elevados fines que debemos alcanzar involucran a todos los sectores socioeconómicos del país. Los ricos, la clase media y los pobres, unos más otros menos, al final aunar los ingentes esfuerzos de norte a sur del país en forma más equitativa y llevar adelante el sueño verdadero de lograr el desarrollo. Todo es posible.
Considero que es importante, saber conjugar los anhelos de la prosperidad de la “economía de mercado con la libertad política y cultural de la democracia liberal” (Francis Fukuyama). No se trata de ideologizar las funciones del Estado, cuando se habla de un Estado de Bienestar moderno, solidario y más humano. Los partidos conservadores, de la derecha y centro derecha, salvo un sector de los más progresistas, debieran consignar nuevas propuestas filosóficas de acuerdo al siglo XXI.
Ahora bien, me gustaría tomar un punto aparte para hablarle a los jóvenes. Me parece que estas horas son, en gran parte, decisivas para el futuro de nuestro país. Concurrir a sufragar y tomar la postura que convenga a sus ideales, esperanzas y utopías, los convierte según mi criterio, en los artífices indiscutidos del nuevo Estado para Chile. No quiero caer en fáciles halagos. Todo comienza en la actitud desobediente, rebelde y valiente de los jóvenes de la enseñanza media, universitaria y poblacional, desde hace más de una década del pasado reciente. Los exhorto, continúen por la senda de luchar por sus derechos y a no dejarse llevar por activistas, muchas veces infiltrados. Hay que votar en paz y celebrar en paz.
Ciertamente, la violencia está institucionalizada de varias formas y legitimada por las leyes de seguridad pública. No se pueden desconocer las injusticias del Estado que son la esencia de la violencia social. Además, se suma a esta violencia devastadora el abuso económico y monopólico; también conllevan la muerte humana de muchas maneras. Pero, no es mi deseo referirme a ello y a lo que quiero llegar. Los saqueos, la destrucción de bienes públicos, nunca serán el camino del pueblo para conseguir el éxito de sus demandas. Por tal razón, mi reflexión apunta en la dirección de responsabilidad social y de proteger la vida. Lo demás, lo sabemos por experiencia, el caos nutre y alimenta a los que ejercen el poder político.
Finalmente, antes de ir a sufragar, revisen el lugar de votación y con su “Rut” la mesa que le corresponde. Siempre hay que acudir a la página web, Servel.cl. Toma un par de minutos. Conozco casos de personas que le cambiaron los lugares de votación; así no se pierde tiempo y no se pasa rabia innecesariamente. Los adultos mayores, aprovechemos las facilidades horarias para evitar aglomeraciones. Respetemos las medidas sanitarias y todo saldrá bien. nmonijalba@gmail.com
*Las opiniones y conceptos expresados por los columnistas son de su exclusiva responsabilidad y no necesariamente representan la línea editorial de este medio de comunicación.







