(Consignado por Ex Ante).- Un estudio publicado por la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) constató que una mejor coordinación de las empresas respecto a la infraestructura hídrica permitiría reducir los costos promedios del agua en Antofagasta. El informe descarta replicar el modelo eléctrico y propone un esquema propio para el sector hídrico, basado en concesiones hidráulicas de obras públicas, participación público-privada y mecanismos de licitación que coordinen oferta y demanda, entregando señales de precio y reduciendo riesgos para inversionistas.
Qué observar. Un estudio de la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES), con el apoyo y financiamiento del Grupo Banco Mundial y el Gobierno de Japón, arrojó que avanzar hacia un Sistema Integrado de Abastecimiento Hídrico en la región de Antofagasta reduciría el costo promedio del agua desde rangos de US$ 8 a US$ 9 por metro cúbico hasta valores cercanos a US$ 6 por metro cúbico, equivalente a una reducción de hasta un 30%.
- El análisis levantó información de 23 puntos de demanda en la región y modeló nueve escenarios hacia 2025, 2035 y 2050, evaluando inversión (CAPEX), costos operacionales (OPEX), costo total del agua y la probabilidad de no satisfacer la demanda.
- La principal conclusión es que la eficiencia no proviene necesariamente de producir a menor costo, sino de una mejor coordinación de la infraestructura, especialmente de los sistemas de transporte.
- Según el estudio, en el norte del país, donde la minería y el crecimiento urbano dependen crecientemente de la desalación y el reúso, el modelo de desarrollo de infraestructura ha sido mayoritariamente fragmentado.
- Esto, porque cada proyecto construye su propia planta, su propia impulsión y su propio sistema de transporte.
“Gestionar de manera más eficiente”. En el norte, buena parte del sobrecosto del agua está asociado a la duplicación de tuberías, estaciones de bombeo y trazados paralelos que responden a decisiones individuales.
- Según el estudio, integrar ciertos tramos permite reducir longitudes totales, optimizar diámetros, disminuir pérdidas por fricción y estabilizar la operación energética.
- Indican que la energía para bombear agua a gran altura no desaparece, pero puede gestionarse de manera más eficiente y predecible.
- Además del ahorro económico, el estudio evidencia que los sistemas integrados reducen la probabilidad de desabastecimiento frente a fallas operacionales, cortes eléctricos o caídas temporales de otras fuentes.
- En la práctica, funcionan como un respaldo colectivo que aumenta la resiliencia en una de las zonas más críticas del país.
- Jean-Marc Arbogast, gerente en Chile del Grupo Banco Mundial afirma que “aumentar la integración de soluciones no convencionales como la desalinización, es clave para garantizar la seguridad hídrica, la cual es prioritaria para el desarrollo económico sostenible, la seguridad alimentaria y el bienestar de las personas”.
- Rafael Palacios, director ejecutivo de ACADES, señala que el desafío ya no es únicamente tecnológico. “Es clave diversificar tanto las fuentes de agua con que se abastecerá la industria como las redes que la distribuyen. Hoy el desafío no es solo producir agua, sino transportarla y distribuirla de manera eficiente y resiliente”, detalló.
Equilibrio. También, el análisis advierte que no toda integración genera beneficios automáticos. Esto, porque existe un punto óptimo en el que se equilibran la inversión inicial y los costos de largo plazo.
- “Integrar demandas demasiado distantes o sobredimensionar los sistemas puede, inclusive, encarecer la solución. Por eso, la clave está en la planificación técnica basada en información robusta sobre dónde y cuándo crecerá la demanda”, apuntan en el estudio.
- El informe descarta replicar el modelo eléctrico y propone un esquema propio para el sector hídrico, basado en concesiones hidráulicas de obra pública, participación público-privada y mecanismos de licitación que coordinen oferta y demanda, entregando señales de precio y reduciendo riesgos para inversionistas.
Catastro ACADES- CBC. Chile cuenta con 65 proyectos en distintas etapas de desarrollo y más de US$ 25 mil millones comprometidos en infraestructura hídrica no convencional.
- De estos, 20 corresponden a sistemas de transporte de agua, por una inversión de US$ 5.982 millones.







