Señor Director: Como soy jubilado estoy saliendo mucho con mi nieto. Entonces, vamos a un parque de juegos. De esos que instalaron en todos lados. El elegido se veía bastante bien, pero le falta aseo.
Primero, debo decir que están muy mal cuidados. Como los noté deteriorados, fui buscando uno que estuviera mejor, pero no. No hay mantenimiento. Están todos a menos del 50 por ciento y sucios. Los envoltorios de dulces, jugos y helados quedan ahí. También arrojan pañales sucios.
En segundo lugar, me he dado cuenta que las mamás llevan a sus hijos, pero los dejan que hagan lo que quieran y no los guían. Se sacan cresta y media, pero ¿Saben a qué se dedican las mamás mientras sus hijos juegan? Están con el celular pegado en la oreja. No es ningún cuento. También algunos papás los dejan en el lugar y se ponen a dormir en el auto.
Los juegos de los niños siempre deben ser guiados por un adulto en prevención de más de algún accidente. Y debe haber una enseñanza que signifique también participación. Los niños advierten cuando son tomados en cuenta. También advierten cuando los dejan a la buena de Dios.
Sé que los tiempos han cambiado, pero la actitud de estas mamás y papás dan pena. Además, con los tiempos que corren no se puede hacer ni una sugerencia ni recomendación. Me da pena por el mundo infantil de hoy.
Aurelio González T.






